El niño fue encontrado en la calle por su tía, quien lo habría liberado y luego acudió a la Policía. La abuela, de 63 años, quedó a disposición de las autoridades.
Un niño de 10 años habría sido encadenado por su propia abuela materna en una vivienda del barrio Zeballos Cué, Asunción. El caso fue denunciado ante la Policía luego de que una tía del menor lo encontrara en la calle y descubriera que tenía una cadena sujetada en las manos, según el reporte policial.
El comisario Plácido Meza explicó que la tía del niño se presentó en la comisaría acompañándolo y relató que el menor había sido encadenado ese mismo día por su abuela.
“Salió de la vivienda y en la calle le visualizó la tía, le llamó y corroboró lo ocurrido. Procedió a quitarle las cadenas y luego se apersonó hasta la comisaría”, señaló el jefe policial.
La mujer habría contado además que la abuela manifestó que ya no podía hacerse cargo del niño porque, según su versión, el menor no le hacía caso, se escapaba de la casa y en ocasiones regresaba recién después de varios días.
De hecho, siempre según la Policía, la mujer ya había acudido anteriormente ante las autoridades para pedir ayuda y advertir que no podía continuar cuidando al menor debido a su comportamiento.
Tras la denuncia, el caso fue comunicado a la Fiscalía de Violencia y también intervino personal de la Defensoría de la Niñez. Por disposición de las autoridades, el niño quedó provisoriamente bajo el cuidado de su tía denunciante.
La abuela, por su parte, quedó a disposición de las autoridades para que se determine su situación en el marco de la investigación.
Pasa hambre y descuidos
La tía habló con NPY y contó la dura situación que enfrenta el niño. Relató que el “castigo extremo” llegó luego de que supuestamente fue al Jardín Botánico sin permiso, cosa que negó y dijo que se fue con otro familiar.
Además denunció abandono: “Cuando ayer (día del rescate) me fui a retirar su diagnóstico, la enfermera me dijo que estaba con hambre. Él no tiene ropa, no tiene nada prácticamente. Hace dos años que falleció su mamá y desde entonces quedó bajo el resguardo de su abuela. Esta señora es muy problemática. No es la primera vez que le juegan y le pegan a esta criatura”, relató.