A tres cazadores les pillaron con la mano en la carne y los apresaron en la Ruta Departamental 078, en el departamento de Ñeembucú.
Agentes de la comisaría 6 de la ciudad de Pilar, a la altura de “Paso Naranja” (tramo entre San Juan Bautista y Pirity), controlaron a tres hombres que circulaban en motos. Les revisaron sus identificaciones y no tenían captura pendientes.
Dijeron que todos eran del barrio 8 de Diciembre de esa ciudad y que estaban volviendo de la pesca.
Los agentes intervinientes revisaron los bultos que transportaban. Al hacerlo, pillaron que tenían rifle calibre 22 con cinco cartuchos, y cuchillos, lo que hizo sospechar a los policías de que posiblemente habían estado de cacería.
Revisaron las otras bolsas y encontraron que adentro había varios trozos de carne de yacaré y armadillo, especies protegidas por la leyes del ambiente.
El caso fue comunicado de inmediato a la fiscal Lourdes Ramírez.
La representante delMinisterio Público dispuso la detención de los implicados y la incautación de las pruebas.
La detención del trío causó reacciones en redes sociales. Algunos dijeron que era poca la carne que tenían.
La ley es clara e incluso prohíbe dañar o destruir huevos, nidos, cuevas y guaridas. Prohíbe la caza de crías o de los individuos adultos de los que dependen. En este caso, los animales cazados podían tener crías.
La ley
La ley 96/92 “de Vida Silvestre”, dice que los que cacen especies en peligro de extinción se exponen a ser sancionados, por Ley 716/96 con penas de uno a cinco años de cárcel. Además de multa de 500 a 1.000, jornales mínimos, que son entre G. 55.751.000 y 111.502.000.