29 oct 2026

Le hicieron transferir G. 55 millones al supuesto dueño de un vehículo, pero era estafa

Rapái letradeó y dijo que él era el propietario de la camioneta. La verdadera dueña advirtió: “No confíen ni en su sombra”.

Alertan sobre estafa

Según relató Mariela, todo comenzó la semana pasada, cuando publicó su camioneta a la venta. El viernes recibió la llamada de un hombre brasileño interesado en el vehículo

Imagen generada con IA

Una supuesta venta de camioneta casi termina en un tremendo dolor de cabeza para Mariela Villalba, de Ciudad del Este, quien utilizó su cuenta de Facebook para alertar sobre una modalidad de estafa que ya habría afectado a varias personas. Un brasileño se hizo pasar por comprador, mientras que otro hombre creyó que estaba negociando directamente con el dueño del vehículo. ¡Al final, uno se quedó sin plata y la vendedora sin poder cerrar el trato!

Según relató Mariela, todo comenzó la semana pasada, cuando publicó su camioneta a la venta. El viernes recibió la llamada de un hombre brasileño interesado en el vehículo. Este le pidió fotos, videos y hasta una imagen de la cédula verde.

El supuesto comprador le explicó que tenía una deuda con un exfuncionario y que este podría aceptar la camioneta como forma de pago. Si le gustaba el rodado, cerrarían el negocio el sábado. Sin embargo, el hombre desapareció y recién el domingo volvió a contactar, desde otro número, con la excusa de que su celular se había descompuesto.

El lunes, cerca de las 10:00, volvió a llamar y le pasó el número de un supuesto funcionario para que Mariela coordinara la revisión del vehículo.

Dos víctimas

La mujer se encontró con un señor y su esposa, ambos mayores de 60 años, quienes revisaron la camioneta e incluso la probaron. Como quedaron conformes, el supuesto funcionario avisó al brasileño que el rodado estaba aprobado.

El hombre le pidió entonces a Mariela que no revelara el precio que él supuestamente pagaría por la camioneta, porque ese acuerdo era entre ambos. Después, le solicitó sus datos bancarios para transferirle el dinero directamente.

La vendedora aceptó, pero decidió no firmar los documentos hasta que su oficial bancaria confirmara el ingreso de la plata. El tiempo pasaba y la transferencia no aparecía.

Fue entonces cuando un funcionario de la escribanía, conocido de Mariela, le preguntó qué estaba pasando. Al escuchar que esperaba una transferencia de un brasileño, este le advirtió que podría tratarse de una estafa que ya había afectado a otras personas.

Mariela volvió junto al supuesto funcionario y le preguntó si conocía al brasileño. El hombre primero respondió que sí, pero quedó desconcertado cuando ella empezó a cuestionar el supuesto negocio.

Perdió G. 55 millones

Cuando el funcionario de la escribanía habló con el señor que había ido a revisar la camioneta, este terminó confesando que ya había transferido G. 55 millones al brasileño.

El comprador habría creído que el vehículo pertenecía al extranjero y que Mariela era solamente su cuñada, encargada de firmar los documentos. En realidad, ella era la verdadera propietaria y nunca había recibido el dinero.

“Le digo al señor que llame inmediatamente al banco para tratar de bloquear su cuenta o algo y le dicen en 10 minutos la gente de riesgos se comunica con usted, aparte de haberle preguntado hasta el nombre de su tatarabuelo. Ahí se perdió tiempo y estos estafadores ya pudieron retirar el dinero transferido por este señor. Así que gente: No confíen ni en su sombre”, recomendó.

La mujer pidió compartir su experiencia para evitar que otras personas caigan en la misma trampa.