Matías Notario, un conductor de plataforma, pensó que había explotado un transformador, pero segundos después se llevó el susto de su vida. Un equipo del alumbrado público, la parte de la lámpara, cayó sobre su auto mientras circulaba por la zona de Trinidad, en Asunción, al costado del Jardín Botánico.
El accidente ocurrió hace aproximadamente una semana, una mañana en la que lloviznaba y había un poco de viento. Según relató el conductor, el equipo eléctrico lanzó chispas y explotó. Él creyó que se trataba de un transformador, pero cuando pasó por el lugar, el aparato se desplomó sobre su vehículo.
Matías no estaba solo, pero por fortuna ni él ni su pasajero sufrieron lesiones. El hombre explicó que el pasajero iba en la parte trasera y que, por suerte, nadie estaba justo debajo del lugar donde cayó el equipo.
“Fue con suerte”, reconoció, al recordar el accidente que pudo haber terminado en una tragedia.
Un dineral para reparar el vehículo
Aunque salió ileso, el conductor se quedó con un importante perjuicio económico. El golpe destrozó el parabrisas y dañó otras partes del vehículo, entre ellas el techo, el tablero y la pantalla.
Matías ya mandó a cambiar el parabrisas y aseguró que solo esa reparación, con la colocación incluida, le costó G. 1 millón. Sin embargo, los daños son mucho mayores, pues también debe reparar y pintar el techo, además de solucionar las fisuras que quedaron en el tablero y la pantalla.
En total, calcula que los arreglos le costaron más de G. 5.000.000.
Denunció, pero sigue esperando respuestas
Tras el accidente, el afectado realizó una denuncia en la comisaría y llevó los documentos correspondientes para reclamar por los daños. Sin embargo, hasta ahora no recibió una respuesta concreta.
“No me hacen caso. Hice la denuncia en la comisaría, después les llevé la denuncia, pero me dicen que tiene su proceso y no me dan ninguna respuesta”, lamentó.
El conductor explicó que también había reportado el caso a través de la web de la ANDE y que conserva en su casa las piezas del equipo eléctrico que cayeron sobre su vehículo, como prueba de lo ocurrido.