15 oct 2026

La gente ya no llega ni a pagar el mínimo de la tarjeta

(Yo soy la gente) El bolsillo está cada vez más apretado. Las compras en el súper pierden fuerza, los shoppings venden menos y la deuda con las tarjetas de crédito se vuelve una pesada mochila para muchas familias.

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El problema es que, entre las deudas acumuladas y los gastos de todos los días, cada vez queda menos plata para darse un gusto o renovar algo en casa.

Ilustración

“Estoy apenas salvando el mes” es una frase que se repite cada vez más entre los paraguayos. Aunque los informes económicos hablan de una inflación moderada y de un dólar a la baja, la realidad de muchas familias es otra: la plata no alcanza y hasta pagar el mínimo de la tarjeta de crédito se volvió una misión difícil.

Los números del consumo muestran que algo está pasando. Durante los primeros meses del año, las ventas en los shoppings venían con fuerza, impulsadas en parte por la caída del dólar, que ayudó a abaratar algunos productos, y por la llegada de turistas. Sin embargo, el panorama cambió en la segunda mitad del año.

En julio, el crecimiento de las ventas de los supermercados se desplomó del 4% al apenas 0,5%, mientras que en los centros comerciales la caída rondó entre el 1,5% y el 1,8%. En agosto hubo un pequeño repunte en los súper, con un crecimiento del 1,6%, pero los shoppings siguieron en picada, con una caída del 2,8%.

Compran menos y se endeudan más

Los supermercadistas, representantes de centros comerciales y banqueros coinciden en que la gente está cada vez más endeudada y tiene poco margen para gastar.

Según referentes del sector financiero, las líneas de crédito están prácticamente agotadas. El crédito al consumo, que venía creciendo a un ritmo del 20%, ahora apenas avanza un 5%.

La morosidad también preocupa: llegó al 8% en este segmento. Esto significa que hay personas que ya no consiguen cubrir ni siquiera el pago mínimo de sus tarjetas, una situación que las deja en problemas con las entidades financieras.

La crisis del bolsillo se nota incluso en las compras más básicas. Si antes una familia llevaba un kilo de azúcar, ahora compra medio kilo para estirar la plata hasta fin de mes, según informó Monumental 1080AM.

Pero donde más se siente el golpe es en los productos que pueden esperar. Ropa, zapatos, camisas y otros artículos que no son de primera necesidad quedan fuera de la lista de compras. Desde la Cámara de Centros Comerciales advierten que las ventas están cayendo más del 2% frente al año pasado.

El problema es que, entre las deudas acumuladas y los gastos de todos los días, cada vez queda menos plata para darse un gusto o renovar algo en casa.

La Senadora Esperanza Martínez también opinó al respecto. “Desde hace meses hablamos de esto. Desde hace meses proponemos que se debata el método de calculo del salario mínimo. Rechazan todo, paralizan todo. Están más concentrados en su peleas por el negocio y en llenarse los bolsillos, mientras la gente sufre”, lamentó.