Mientras muchos celebran los lazos de confianza y compañerismo por el mes de la amistad, un joven de Limpio protagonizó una historia de traición que terminó en el calabozo y lágrimas.
Ignacio Ortiz, de 29 años, fue detenido por agentes de la Comisaría 9na. de Limpio tras ser acusado de ser el presunto autor del robo de la moto de su propio amigo, con quien había pasado la noche compartiendo tragos.
Según el informe policial, ambos se encontraban consumiendo bebidas alcohólicas en la vivienda de Ortiz, ubicada en el asentamiento Divino Niño Jesús. En un momento de la madrugada, la víctima se quedó profundamente dormida, confiando en quien consideraba su amigo.
Sin embargo, al despertar en la madrugada de este viernes, se llevó la peor sorpresa: su motocicleta había desaparecido y el dueño de casa tampoco estaba. Convencido de que había sido víctima de un engaño, acudió hasta la sede policial para presentar la denuncia.
Los uniformados iniciaron las averiguaciones y lograron ubicar al sospechoso, quien fue aprehendido poco después.
Entre lágrimas pidió no volver a la cárcel
Durante el procedimiento, Ortiz rompió en llanto y suplicó a los agentes que no lo llevaran al calabozo.
“Por favorna, no me lleven. Ya sé cómo es la cárcel”, repetía entre lágrimas, según relataron los intervinientes.
“El sujeto se negaba a identificarse y a mostrar los papeles de la moto”, explicó el subcomisario José Acosta.
Pero su pedido no cambió el curso del procedimiento. Además de estar acusado del supuesto hurto de la motocicleta, los policías verificaron que el hombre debía cumplir arresto domiciliario por una causa de coacción.
Es decir, al momento de ser localizado no solo habría cometido un nuevo hecho punible, sino que también estaba incumpliendo la medida alternativa que le había otorgado la Justicia.
Ahora quedó nuevamente a disposición del Ministerio Público y del Juzgado de la causa, mientras avanzan las investigaciones sobre el robo del biciclo.