Una presunta contaminación relacionada con fumigaciones en un cultivo mecanizado de soja, maíz y otros terminó con la imputación de un productor agrícola en Juan León Mallorquín, Alto Paraná.
La denuncia ya fue presentada el 24 de julio de 2024 por la propietaria de un terreno vecino, quien aseguró que desde hacía unos dos años soportaba olores desagradables y molestias que atribuyó a las fumigaciones realizadas en el inmueble lindante.
La mujer también manifestó que nueve de sus vacas habrían muerto y sospechó que el agua acumulada en una parte baja de su propiedad, donde los vacunos iban a beber, pudo haber sido contaminada.
Sin barrera viva
Durante la investigación, un técnico ambiental del Ministerio Público inspeccionó la zona y confirmó que los cultivos de soja llegaban hasta el lindero, sin una franja de protección adecuada ni una barrera viva que cumpliera con las exigencias. La ley habla de un ancho mínimo de cinco metros y una altura mínima de dos metros.
Aunque había plantines de inga colocados para cumplir esa función, el informe señaló que esta especie no produciría el follaje necesario.
La fiscal Zunilda Ocampos realizó la imputación con base en la denuncia, testimonios, documentos y la verificación técnica. El productor es investigado por Delito Ambiental, referente a la mitigación ambiental en el uso de agrotóxicos.
De ser hallado culpable, podría pasar de uno a cinco años en la cárcel y multa de 500 a 1.500 jornales mínimos legales: entre G. 58.538.500 a G. 175.615.500.
Aparecieron palomas muertas
Vecinos del barrio Ykua Pytã de Villarrica reportaron hallazgos de palomas y otras aves muertas. Según calculan, coincide con la fumigación de la Senepa.
Algunos pobladores incluso dijeron haber sentido alergia, irritación, dolor de garganta. Exigieron a las autoridades investigar qué tipo de productos se está usando.