La emoción y la alegría invaden a una humilde familia de la compañía Prosperidad, distrito de Santa Rosa del Aguaray, San Pedro tras el nombramiento del padre Cristino Ramos como nuevo obispo de la diócesis de Concepción.
Su madre, Delia Catalina González Viuda de Ramos, expresó con orgullo el sentimiento que vive toda la familia al recibir la noticia. “Es el mejor regalo del Día de la Madre que recibo”, dijo la doña.
El obispo Cristino Ramos, de 50 años, es el menor de cinco hermanos y desde pequeño manifestó su deseo de servir a la Iglesia. Según recordó su madre, luego de culminar el bachillerato toda la familia decidió apoyarlo para que ingresara al seminario, camino que lo llevó a convertirse en obispo de una de las diócesis más importantes del país.
El religioso es muy conocido en el departamento de San Pedro, donde durante varios años trabajó pastoralmente en parroquias de San Pedro de Ycuamandyyú.
Posteriormente volvió a desempeñar funciones en la parroquia San José Obrero de Choré, lugar donde actualmente se encontraba prestando servicio antes de su nombramiento.
En la mañana de este viernes, los hermanos y demás familiares se reunieron en la vivienda familiar luego de recibir una llamada del propio Cristino Ramos comunicándoles oficialmente la noticia de su designación episcopal.
La familia manifestó sentirse profundamente emocionada y destacó que representa un orgullo enorme que un hijo de una familia campesina llegue a ocupar un cargo tan importante dentro de la Iglesia Católica paraguaya.