Los pobladores de la compañía San Felipe, distrito de Santiago, Misiones, están muy preocupados y en alerta. El hecho de que en los últimos 10 días, un felino silvestre de gran porte, que se presume sería un puma o un jaguareté, devoró a unos 7 terneros recién nacidos en las inmediaciones del monte conocido como Bolla Ka’aguy.
El último ataque fue reportado ante ayer por un ganadero local tras el hallazgo de los restos desmembrados de su cría.
“Encontramos los restos de un ternero sin mandíbula, sin oreja y sin uno de los miembros superiores. En los otros casos denunciaron que el animal devoró todo y en algunos solo dejó la cabeza”, detalló el Suboficial Mayor Víctor Jacquet, jefe de la Subcomisaría N° 19 de San Felipe.
Las huellas halladas en el área confirman que no se trata de ataques de perros, lo que apunta directamente a la presencia de un gran predador. El foco de las sospechas se centra en la zona boscosa de Bolla Ka’aguy —una masa de vegetación de unas 10 hectáreas que linda con el manantial de Atinguy—, lugar donde se presume que el felino tiene su hábitat o refugio.
Intervención fiscal y reunión comunitaria
Ante la gravedad del hecho, las autoridades policiales cursaron aviso formal a la Unidad Fiscal de Medio Ambiente.
Para coordinar acciones inmediatas y llevar tranquilidad a los vecinos, se convocó a una reunión comunitaria clave para el mediodía de este jueves, en la cancha ubicada frente a la Subcomisaría N° 19 de San Felipe.
Del encuentro participarán el fiscal Hugo Dávalos, efectivos policiales, el jefe del Sector Medio Ambiente de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) junto con especialistas de la misma institución.
Entre las medidas inmediatas a implementar se evaluará la instalación de cámaras trampa en los puntos estratégicos del monte para confirmar la especie y monitorear sus desplazamientos, así como definir un plan de resguardo ganadero y conservación del animal.
Alerta y marco legal
Las autoridades recuerdan a la población que los grandes felinos silvestres, como el puma (Puma concolor) y el jaguareté (Panthera onca), están estrictamente protegidos por la Ley N° 96/92 de Vida Silvestre.
Se insta a los productores a resguardar a sus animales jóvenes durante la noche y evitar ingresar a la zona boscosa sin el acompañamiento técnico adecuado.