En Ypané volvió a armarse un lío por una camionada de naranjas que fue descargada en plena calle, en la zona del Liceo Acosta Ñu, en el barrio San Miguel. Apenas llegaron las frutas, los vecinos se fueron acercando con bolsas y baldes para llevarlas gratis, pero no todos quedaron contentos con que otra vez se descargue la fruta en ese lugar.
El problema está en que entre las naranjas hay frutas buenas y otras que ya están podridas. La gente llega, elige las que están en buen estado y se lleva esas, mientras las podridas quedan tiradas en plena calle. Con los días, empiezan a juntar moscas, ñetí y dejan un olor desagradable. Ayer llegó otra carga y nuevamente hubo reclamos. Ante esto, uno de los vecinos afectados, Wilfrido Espínola, llamó a la Policía, cuyos agentes fueron hasta el lugar para ver qué estaba pasando.
En contacto con EXTRA, don Wilfrido contó que hace unos 15 días ya habían dejado otra camionada en el mismo lugar. La gente llevó las naranjas buenas, pero las que quedaron se pudrieron frente a su casa y comenzaron a aparecer los bochps. Por eso, la semana pasada tuvo que comprar siete frascos de insecticida para tratar de espantar a los bichos.
“El problema es que el 50% de la naranja que queda ya está todo podrido y el resto se queda ahí en frente de mi casa, tiene unos olores desagradables. Ayer vinieron a tirar otra carga de naranjas y yo le dije al chofer y a la gente que vive ahí que tienen que limpiar”, contó.
Wilfrido dijo que lo que busca es que se encuentre un lugar donde puedan dejar las frutas sin que después las que están podridas queden frente a las viviendas. También contó que habló con las personas que estaban en el lugar para pedirles que tengan en cuenta qué pasa con las naranjas que quedan.
“Ahora todo en mi casa no puedo estar, no puedo abrir las puertas de la casa. Es mi preocupación, es mi molestia”, señaló.
El vecino también planteó que las cargas podrían llevarse a algún terreno donde no haya casas alrededor, para que la gente pueda retirar las frutas sin que las podridas queden frente a las viviendas.
En un video publicado por medios locales se observa a varios vecinos esperando para llevar las naranjas con sus bolsas, mientras la carga es descargada directamente sobre la calle con ayuda de palas. Los vecinos van escogiendo las frutas que están en buen estado, mientras las naranjas podridas quedan desparramadas en plena calle.