Una joven de apenas 17 años, acompañada por sus amigos —todos marcados por la misma edad y el mismo dolor— llegaron al cementerio de la ciudad de Ypané, departamento Central, en la calurosa siesta de ayer.
El grupo iba hasta la tumba de su mejor amiga, Lourdes Rocío Cubilla (18), fallecida días después de sufrir un accidente de tránsito.
El grupo intentaba asimilar una pérdida llevando flores al columbario donde descansa la joven, pero de entre medio de las lápidas emergió una patota de adictos.
Sus intenciones eran claras: asaltar al grupo, aprovechando la vulnerabilidad de los jóvenes.
El miedo se apoderó del grupo en cuestión de segundos reaccionaron: corrieron entre tumbas, esquivando obstáculos.
Por suerte, los visitantes no fueron alcanzados por los chespis, que se presume estaban armados con cuchillos y lograron llegar a la calle.
“La mejor amiga de mi hija Rocío quien tenía 18 años, en pleno Viernes Santo, con sus amigos, fueron al cementerio de Ypané”, dijo a EXTRA Eliza M. (43), quien es una bombera ypanense.
Lloraba
La señora, mencionó que la amiga de su fallecida hija la llamó por celular a eso de las 14.30 de la siesta de ayer.
“Ella lloraba, casi no podía hablar del susto por el ataque”, afirmó.
Agregó que fueron a buscar entre las tumbas una escalera para poner las flores en lo alto del columbario y en ese momento fueron atacados y cada uno corrió por su cuenta para salvarse.
Peaje
Ña Elisa aseguró que los adictos aprietan a las personas que van a los entierros en plena procesión a la Cruz Mayor y les piden dinero.
Añadió que tiene un terreno para enterrar a su hija, pero que prefirió un columbario, ya que los nichos y panteones son pelados por los chespis.
Afirmó que próximamente se habilitará otro cementerio y que piensa trasladar el cuerpo de su hija al mismo.
La mujer mencionó que antes de ir a visitar la tumba de su hija pasará por la comisaría local a pedir que la acompañe un Policía por miedo sea asaltada.
Los chespis viven en el cementerio, hasta sus colchones tienen entre los nichos, afirmó.
No resistió
Lourdes Cubilla (18), era mamá de un hijo de 3 años. Ella, el sábado, a las 23 horas, en Remansito - Villa Hayes (Chaco), iba en una moto como acompañante de su pareja a traer para su cena. Fueron atropellados por un auto guiado por Derlis Vidallet, quien habría estado borracho. La chica murió el lunes.