11 ago 2026

Federico Franco ya no quiere repetir lo de Fernando Lugo: “El PLRA va a tener su candidato”

¿Amóntema apoyo a Miguel Prieto? Franco dijo que el PLRA va a presentarse para las elecciones de forma independiente.

Federico Franco

Federico Franco durante el programa Salvando Vidas, de RCC.

RCC

El expresidente Federico Franco lanzó un fuerte mensaje dentro del liberalismo y sostuvo que el PLRA debe recuperar el protagonismo electoral de cara a las presidenciales de 2028. Durante una entrevista en el programa “Salvando Vidas”, afirmó que una eventual fórmula opositora debe estar encabezada por un liberal y no volver a repetir la experiencia de acompañar a una figura externa al partido.

“El partido va a tener su candidato”, aseguró Franco, al cuestionar la posibilidad de que el PLRA vuelva a poner su estructura electoral al servicio de un candidato ajeno a sus filas, como Miguel Prieto, del partido Yo Creo.

Según el exmandatario, el liberalismo cuenta con una estructura territorial suficiente para pelear directamente por la Presidencia de la República. Destacó además el peso electoral del partido en el área metropolitana y en distintos departamentos del país.

En ese sentido, sostuvo que las figuras independientes u otros sectores opositores pueden sumarse al PLRA, pero no debería ocurrir al revés.

Lugo, la “lección” del 2008

Franco recordó la alianza que llevó a Fernando Lugo a la Presidencia en las elecciones de 2008 y sostuvo que aquella experiencia dejó una enseñanza para el Partido Liberal.

A su criterio, el PLRA fue “seducido” para acompañar a Lugo, entonces exobispo de la Iglesia Católica, quien inicialmente se presentó como una figura alejada de las tradicionales divisiones entre izquierda y derecha.

Franco señaló que Lugo comenzó a ganar protagonismo político durante el gobierno de Nicanor Duarte Frutos y posteriormente encabezó una amplia coalición opositora que logró derrotar al Partido Colorado en 2008.

El exmandatario sostuvo que el entonces exobispo fue presentado ante parte del electorado como una figura casi mesiánica y que, aunque inicialmente evitaba identificarse con la izquierda o la derecha, posteriormente desde el Gobierno asumió, según su interpretación, posiciones claramente vinculadas con la izquierda.

Por eso, Franco fue tajante: el PLRA no debería volver a entregar su candidatura presidencial a un “outsider” (forastero).

Curuguaty y la caída de Lugo

Franco también recordó la crisis política de junio de 2012, desatada tras el enfrentamiento de Curuguaty, en Canindeyú, donde murieron 17 personas: 11 campesinos y seis policías.

El episodio terminó desencadenando un juicio político contra Lugo y su destitución el 22 de junio de ese año.

El entonces vicepresidente recordó que inicialmente jamás imaginó que Lugo pudiera ser removido del cargo. Sin embargo, sostuvo que las decisiones tomadas después de la tragedia fueron agravando la crisis.

Entre ellas mencionó el cambio en la conducción de la Policía y la designación de Arsenio Zanabria Morán como nuevo jefe policial, medida que, según su relato, aumentó el malestar.

Franco relató además que durante aquellos días mantuvo conversaciones con autoridades y representantes diplomáticos, entre ellos el embajador de Estados Unidos. Según afirmó, manifestó que estaba dispuesto a asumir la Presidencia si Lugo era destituido, siempre que el proceso se desarrollara dentro del marco institucional y sin nuevos hechos de violencia.

Finalmente, el Congreso aprobó el juicio político y Franco asumió la Presidencia, cargo que ejerció hasta agosto de 2013.

“Maduro quiso soliviantar a los militares”

Uno de los momentos más fuertes de la entrevista fue cuando Franco habló sobre la presencia de Nicolás Maduro en Paraguay durante la crisis de 2012.

Según el relato del exmandatario, Maduro, quien entonces era canciller de Venezuela, viajó al país mientras se analizaba la destitución de Lugo y habría intentado influir sobre los altos mandos de las Fuerzas Armadas.

Franco afirmó que el mandamás venezolano buscaba que los militares paraguayos se opusieran a la decisión del Congreso y reconocieran únicamente a Lugo como presidente.

El exmandatario calificó aquella supuesta intervención como una “abierta intromisión” en los asuntos internos del Paraguay y sostuvo que Maduro intentó “soliviantar” (o alborotar) a los militares para desconocer el proceso impulsado por el Congreso.

Franco también ubicó el episodio dentro del contexto político regional de la época, marcado por el proyecto bolivariano impulsado por Hugo Chávez y el peso de gobiernos de izquierda en países como Brasil, Argentina y Uruguay.

En su relato, destacó la postura que atribuye al general Miguel Christ Jacobs y a otros militares paraguayos frente a aquella situación. También mencionó a la entonces ministra de Turismo, Liz Cramer, como una de las personas que, según afirmó, se opuso a la intervención de Maduro.