Jose Maciel de 45 años vive hace 9 años en el cementerio de Guarambaré con su esposa y su hijastro de 17 al que le crió desde chico.
Lejos de considerar al camposanto como un lugar tenebroso, sostiene que se puede llevar una vida tranquila entre los panteones y las cruces.
“Mi papá era sepulturero y le pedí al intendente para vivir ahí y cuidar el lugar”, afirmó en entrevista a EXTRA el trabajador.
Cabe señalar que el cementerio de Guarambaré hace unas semanas estuvo en las noticias por unas mujeres vestidas de blanco que recorrían las calles de noche rumbo al cementerio con el cabello suelto sobre la cara.
“Ni pesadilla no tengo, tranquilo es”, señaló Maciel rompiendo cualquier superstición. Sin embargo, los vecinos sí tuvieron miedo y movilizaron hasta a la policía.
Entre leyendas urbanas y supuestos avistamientos, José da el ejemplo de una vieja frase conocida: hay que tenerle mucho más miedo a los vivos que a los muertos.