La mamá de uno de los adolescentes rescatados en Pirayú (Cordillera) contó que no podía hablar tranquila con su hijo porque les vigilaba el falso DT.
“Les quitaba su celular y mi hijo me dijo que él es brujo, ahí me asusté. También dijo que su socio es el Luisón”, dijo evocando al ser mitológico.
La fiscalía ordenó la detención de Guillermo Sosa, quien separaba a estos menores de sus familias con la promesa de hacerles estrellas del fútbol.
Les tenía a base de cocido sin leche, galletas y arroz, supuestamente. Tampoco les dejaba dormir por las noches.
Fueron rescatados tres adolescentes. Dos tienen 15 años y uno 17. Uno es de Fuerte Olimpo, Chaco, otro es de San Joaquín, Caaguazú y otro es de Concepción.
Antes que ellos, otros dos chicos de San Pedro fueron rescatados por sus padres y revelaron las precarias condiciones en las que les tenían.
Mucho temor
En entrevista a 4DMás Noticias, la mamá contó que un domingo se fue a visitarle a su hijo y notó su comportamiento extraño.
“No podíamos estar tranquilos de él, se desesperaba porque no quería que los niños compartieran con nosotros, le tenían miedo”, afirmó.
La investigación reveló que Sosa no tenía equipamientos para entrenar, no había cancha, ni tenía contactos con escuelas de fútbol ni clubes.
“Calculamos que es trata de personas porque busca a los más vulnerables de la campaña, no quiere que les visiten sus familiares”, dijo la tía de una víctima.
El “cazatalentos” buscaba adolescentes de boca en boca, sin mostrarse en persona a los padres.
La prima indicó que primero se fue a entrenar el compañero de su sobrino y que el DT le contó que le faltaba delantero y ahí se fue su sobrino.
De acuerdo al reporte de la periodista Fátima Garay de Telefuturo, Sosa inclusive les pedía G. 200.000 semanales a los familiares para los gastos de comida.
Padres no firmaron permiso
Las mamás de los dos que se salvaron primero denunciaron al Ministerio Público de Santa Rosa del Aguaray y contaron que habían más.
El fiscal José Godoy viajó hasta Pirayú y allanó la casa donde Sosa tenía a los chicos.
Se expone a una imputación por estafa y violación de patria potestad.
“En la casa estaban todos juntos en dos piezas. Vivían en forma precaria. El médico confirmó que están saludables”, indicó a los medios.
Sostuvo que la investigación tiene su plazo y no se descartan otros hechos punibles.
Habrá que descubrirse si llegó a enviar al exterior a algún menor porque la tía de una de las víctimas contó lo que el profe les decía.
“A dos ya les tenía preparados para venderles a Bolivia. A uno ya le vendió a Argentina”, dijo.
No tenía ninguna autorización por escrito de los padres para que pudieran estar en esa vivienda.