El lunes, como no se presentó a su trabajo, un joven no tuvo mejor idea que inventar que le robaron la moto. El muchacho, que labura en una pollería, contó que dos tipos armados le salieron al paso y se llevaron su biciclo, pero recién al día siguiente, ayer cerca de las 13:30, apareció por la Sub Comisaría 01 San Blas de Itauguá para hacer la denuncia.
Ahí empezó a relatar todo, pero su historia ya venía medio floja. Según comentó a EXTRA el comisario Marcelino Brítez, el joven comenzó a entrar en varias contradicciones mientras hablaba.
El muchacho dijo que, además de la moto, también le robaron el celular. Pero algo no cerraba.
“Le preguntamos a quién le llamó, si le avisó a alguien o si llamó al 911, y dijo que a su hermano. Pero ¿cómo le iba a llamar si supuestamente ya no tenía celular?”, contó el comisario.
Para sacarse la duda, los polis incluso fueron a recorrer la zona buscando cámaras de circuito cerrado. Pero la verdad estaba mucho más cerca de lo que pensaban.
El joven nunca fue asaltado. Su moto estaba estacionada a unas cuadras de la comisaría, donde él mismo la dejó antes de ir caminando a hacer la denuncia.
Cuando le pillaron, ya no tuvo de otra que contar la verdad: todo era mentira. Había armado la historia solo para justificar su ausencia.
Al final, la jugada le salió peor. Terminó aprehendido por simulación de hecho punible y ahora está declarando en la Fiscalía. Además de arriesgar su laburo, se metió de lleno en un problema serio con la ley.