Tres laboratorios clandestinos de Brasil fueron descubiertos mientras producían adelgazantes y esteroides anabólicos en cocinas y pailas de manera muy casera.
Estos productos se vendían con etiquetas falsas y se elaboraban con ingredientes conseguidos en Ciudad del Este, de acuerdo a la investigación policial difundida por la cadena Globo.
Los laboratorios “chae” de Brasilia, João Pessoa y São Paulo ponían en riesgo la vida de los clientes porque nadie les aseguraba a los usuarios que estaban consumiendo las dosis que tenían que ser.
“En algunos casos, cuando la preparación fallaba, la mezcla se volvía a calentar para intentar disolver las sustancias. En una de las grabaciones de audio analizadas por los investigadores, se hace referencia al uso de un baño maría y a la necesidad de ‘disolverlo todo de nuevo’”, destacó el portal brasileño.
La policía consideró que manipular estos ingredientes tan artesanalmente era un riesgo también para los trabajadores de la producción.
“Según la investigación, las materias primas utilizadas en la producción fueron introducidas de contrabando en Brasil a través de la frontera con Paraguay. Se alega que una tienda ubicada en Ciudad del Este fue la responsable del suministro del material. Según los investigadores, los suministros fueron ocultados dentro de piezas de motocicletas para cruzar la frontera. En Foz de Yguazú, en el lado brasileño, el material fue empaquetado y posteriormente distribuido a otros lugares”, indican.
Entre los productos para adelgazar que más se está falsificando está el tirzepartida. No detallaron si este es el producto adelgazante que en estos laboratorios se producía pero indicaron que le estaban agregando un peligroso producto veterinario, el clenbuterol, que puede matar si se abusa con él.
“Según una de las grabaciones de audio recuperadas por la policía, algunos clientes incluso presentaron síntomas tras consumir los productos”, detalló.
La investigación deja una advertencia clara: lo que se fabrica en la precariedad de una cocina casera no es medicina, sino un riesgo mortal que pone en peligro a quienes buscan resultados rápidos sin considerar las consecuencias para su salud.