Lo que empezó como un “match” en Tinder, terminó en feroz matufia. Un ingeniero extranjero que buscaba el amor en Paraguay, acabó siendo la víctima de un esquema de estafa familiar, digno de una novela.
El hombre, confiado en que había encontrado a su media naranja en la aplicación, inició una relación virtual y presencial con una señorita de Cordillera.
Sin embargo, tras los primeros “te quiero”, aparecieron también los primeros pedidos de transferencias. La cordillerana, con un guion bien ensayado, junto a su hermana, empezó a pedirle dinero, porque su sobrinito estaba grave.
Show familiar
La historia subió de tono cuando entró en escena la suegra. Según la investigación de la fiscal Norma Salinas, la madre de la joven también simuló una enfermedad terminal.
El extranjero, actuando como un yerno comprometido, porque le propuso matrimonio a la joven, no dudó en transferir sumas millonarias para “salvar” a su nueva familia.
La creatividad de las mujeres no tuvo límites; llegaron hasta a falsificar facturas de sanatorios y farmacias para mantener el engaño, pero el golpe maestro fue cuando la muchacha le dijo que su madre murió.
De ultratumba
Con el corazón roto de gua’u, la paraguayita consiguió que su “sugar daddy” pagara todos los gastos del falso sepelio.
El extranjero no pudo creer cuando descubrió que su suegra estaba vivita y coleando, disfrutando de su dinero. El monto total de la estafa asciende a más de G. 300.000.000, una cifra que mandó al foráneo a la banca rota.
Les pillaron
La mamá y las hijas fueron imputadas por estafa y producción de documentos falsos. La Fiscalía pidió prisión preventiva y el extranjero solo espera recuperar el dinero perdido, informó la corresponsal Liz Acosta.