La tranquilidad duró apenas unas horas para los vecinos del barrio Santo Domingo de Hernandarias, quienes celebraron con bomba pu la detención de una abuela de 77 años, conocida como “la abuela del chespi” por comercializar la droga.
Sin embargo, en la madrugada de ayer, dos motociclistas atacaron a balazos una vivienda y dejaron un panfleto con un mensaje que decía que era “de parte de la abuelita”.
El jueves a la tarde, ña Hipólita Penayo Mendieta fue detenida en su casa, donde encontraron 987 dosis de presunta cocaína tipo crack, dinero en efectivo en billetes de baja denominación y varios machetillos. También fueron detenidos Luis Alexis Sosa Velázquez, de 19 años; Antonio David Caballero Rojas; Águeda Patricia Figueredo Sosa, de 19 años; y un adolescente de 15 años.
Los pobladores festejaron el trabajo de los policías con aplausos gritos y petardos, pero esto al parecer no le gustó nada a la abuelita o a su clan, que aparentemente mandó balear la casa de uno de los vecinos.
La familia afectada aseguró que nunca fue una sola persona la que denunció la situación, sino todo el vecindario, pues todos están cansado de los adictos. Según relató el hijo de la víctima, ya ni siquiera pueden sentarse frente a sus casas porque los adictos llegan para pedir dinero.
“Nos estamos convirtiendo en México pio entonces, porque ahí nomás vienen a disparar las casas”, expresó el hombre, quien además reclamó que la Policía cumple con su trabajo, pero después los detenidos recuperan su libertad. “Vivir con miedo no es vida”, dijo.
Cinco disparos
Las balas impactaron en el techo, la persiana y hasta en una imagen de la Virgen de Caacupé. Afortunadamente, nadie resultó herido.
Por su parte, ña Hipólita negó tener participación en los hechos, diciendo que no sabe por qué fue detenida y afirmó que tanto la Policía como los vecinos no la quieren. Sin embargo, de acuerdo con los antecedentes del caso, ya fue detenida y condenada en varias ocasiones por hechos similares relacionados con drogas.
Tres condenas ya tuvo
Ña Hipólita Penayo Mendieta, aunque a simple vista parezca una abuelita humilde e inofensiva, arrastra un largo historial de condenas por hechos relacionados con la comercialización de drogas.
En 2019, cuando tenía 70 años, fue condenada a 5 años y 6 meses de prisión por tráfico de estupefacientes.
Tres años después, en 2022, a los 73 años, recibió una segunda condena, esta vez de 6 años de cárcel, nuevamente por comercialización de drogas. La tercera sentencia llegó en 2024, cuando tenía 75 años. En esa ocasión fue condenada a 7 años y 6 meses de prisión tras un juicio oral, en una causa impulsada por el fiscal. Por su edad, ya no puede ir a la cárcel.