07 ago 2026

Creyó que ese podía ser su último viaje y solo pensó en el hijo que había dejado en la guardería

Rossy Vera iba en el colectivo que volcó en J. Augusto Saldívar y contó que el miedo más grande era que nadie fuera a buscar al pequeño. La mujer dijo que su hijo tiene un problema de neurodesarrollo y que prácticamente solo la tiene a ella.

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El colectivo de Ciudad de Villeta S.A. volcó el sábado en J. Augusto Saldívar tras patinar sobre una ruta resbaladiza. Unas 10 personas terminaron heridas.

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El susto sigue desde el accidente del sábado pasado, cuando un colectivo de la empresa Ciudad de Villeta S.A. patinó sobre la ruta y terminó volcando en J. Augusto Saldívar. Varios de los pasajeros todavía no logran sacarse de la cabeza el momento de terror. Unas 10 personas terminaron en el hospital y, aunque por fortuna no hubo víctimas fatales, muchos aseguran que volvieron a nacer.

Una de ellas es Rossy Vera, quien contó a través de sus redes que ese era el colectivo en el que suele viajar y que ese día le tocó vivir el vuelco desde adentro. “Todos los adultos salimos, algunos llorando, temblando, porque supimos que pudo ser el último viaje”, recordó. Dijo que, en medio del caos, mientras veía a varios pasajeros despedidos de sus asientos, solo pensaba en su hijo, que había quedado en la guardería, y se preguntaba quién lo iba a retirar si a ella le pasaba algo.

“A Dios gracias, con su condición nunca más se subiría en el bus si algo así le pasaba”, escribió. Rossy explicó que su pequeño tiene un problema de neurodesarrollo y que, después de lo ocurrido, siente que fue una bendición que ese día no haya viajado con ella. “Cuando no es tu día, y a Dios gracias mi hijo no estaba conmigo”, escribió.

La mujer contó que ahora le duele todo el cuerpo y que, pese a eso, al día siguiente tuvo que volver a trabajar, aunque con mucho miedo. También agradeció a las personas que llegaron a ayudar a los pasajeros. Dijo que todos fueron puestos a salvo y que incluso les alcanzaron sus pertenencias. Pero también dijo que no deja de pensar qué hubiera pasado con su hijo si ella no sobrevivía, porque asegura que prácticamente solo la tiene a ella.

Mientras tanto, en las redes sociales también aparecieron relatos de personas que creen que todo fue un verdadero milagro. Algunos contaron que el dueño de un kiosco había cerrado apenas minutos antes porque empezó a llover y que una abuelita que suele vender cartones de bingo tampoco quedó en la trayectoria del colectivo. Según dijeron, un niño le hizo señas justo cuando el ómnibus pasó descontrolado, evitando una tragedia todavía mayor.
Otra testigo fue Abigail Sosa, quien llegó al lugar apenas minutos después del vuelco y encontró el colectivo ya acostado sobre la ruta. En el video que compartió mostró cómo había quedado el ómnibus y avisó que el pavimento estaba muy resbaloso por la lluvia, por eso pidió a los conductores manejar con muchísimo cuidado para evitar otro accidente.