25 ago 2026

Cosa de puerco ya: Chespi vació casa ajena y dejó un “regalo” en medio de la pieza

“Estamos avasallados con chespiceros”, lamentó la dueña de casa, quien contó que es la quinta vez que malevos ingresan en su vivienda para robar. Ocurrió en el barrio Perpetuo Socorro de Capiatá.

ladrón descarado

La dueña de casa llegó y se encontró con el sarambí en su casa. El ladrón llevó un montón de ropa, el motor de la heladera y otros electrodomésticos.

Una familia del barrio Perpetuo Socorro, en la compañía Toledo Cañada de Capiatá, ya no sabe qué hacer ante la seguidilla de robos que mantiene en vilo a los vecinos. Ana María Alonso, una trabajadora de 45 años denunció que su vivienda fue nuevamente blanco de un delincuente, quien ingresó durante la madrugada y se llevó todo lo que encontró a su paso.

El ladrón forzó la puerta de la casa y tuvo tiempo de desarmar parte del motor de la heladera para llevarse componentes del electrodoméstico. También desaparecieron una desmalezadora, calzados y varias prendas de vestir.

Pero el sujeto no solo dejó un perjuicio económico. Antes de escapar, hizo sus necesidades dentro de la habitación de la víctima, dejando un desagradable “regalito” como recuerdo de su paso por la vivienda.

La mujer contó a Telefuturo que este no fue un hecho aislado. Según relató, ya ingresaron cuatro veces a su casa y en anteriores ocasiones se llevaron desde cubiertos y utensilios de cocina hasta una bicicleta y otros objetos que encontraron a mano.

El último golpe ocurrió mientras la familia se encontraba trabajando. La mujer salió de su casa alrededor de las 5:00 de la mañana y regresó cerca de las 19:00. Fue entonces cuando encontró la puerta destrozada y descubrió que nuevamente habían entrado a robar.

“Estamos totalmente rebasados”, lamentó la víctima, al describir la situación de inseguridad, según los vecinos, con la presencia constantemente de chespis en la zona.

Ante los reiterados ataques, la mujer pidió mayor presencia policial en el barrio y contó que incluso habló con el comisario de la zona. Sin embargo, aseguró que recibió una explicación que refleja una de las principales dificultades que enfrentan los agentes.

“Y le dije yo al comisario: ‘comisario, ustedes tienen que hacer más patrulla que por nuestro barrio’. Me dijo el comisario, '¿sabes qué, señora? Nosotros, como policías, le agarramos a los tipos, le traemos a la comisaría. ¿Pero qué pasa? La fiscalía le vuelve a soltar’, me dice”, lamentó la doña.