Un delivery viralizó su historia para contar cómo cayó en la famosa “escuelita” y fue estafado por confiar en un hombre al que conoció en la calle el pasado jueves, en la zona del Mercado 4.
El supuesto avivado, un hombre de unos 40 años, robusto, con campera roja y negra y kepi, comenzó a hablarle al repartidor en guaraní como si lo conociera de toda la vida.
Le dijo al joven: “Te atajé porque suelo verte por Capiatá. ¿Qué hacés por acá?”. Le estrechó la mano y le pidió si podía comprarle combustible por 115.000 guaraníes para su vehículo. También le pidió que llamara a su casa, donde le devolverían el dinero prestado.
El joven le preguntó por su bidón y el hombre respondió que ya lo iba a conseguir.
“EMPRESARIO”
Luego siguió hablando y le dijo: “Yo estoy en el depósito San Marcos, en el km 23,500”, dando a entender que era el dueño del lugar. El delivery marcó el número de celular que el desconocido le dio y atendió una mujer. El avivado le dijo: “Hola, Lucy. Estoy con mi capelú de mi valle. Ayudale a llegar junto a vos al km 23 y, cuando llegue al depósito San Marcos, te va a llamar”.
UNA OVEJA DE REGALO
La mujer respondió sin problemas y el tipo agregó: “De paso le vas a regalar una pierna de oveja, hoy es mi cumpleaños y justo ocurrió este problema”.
“El hombre me dijo que se llamaba Marcos”, relató el joven. “El objetivo del video es que me ayuden a encontrar a esta persona y evitar que otra gente caiga”.
“ME REGALÉ”
En esta ocasión yo mismo me regalé. El hombre seguramente notó que estaba apurado y vulnerable. “Me miró y habrá pensado: ‘A este le voy a agarrar’”, expresó. Contó que llamó a la mujer para pedirle su ubicación y se dio cuenta de que no tenía WhatsApp, momento en el que pilló el engaño.