16 abr. 2026

Chofer de Bolt y policías son imputados por supuesta extorsión luego de un choque

Fiscalía sostiene que usaron un accidente para pedir dinero en nombre de la víctima.

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Uno de los policías se hizo pasar por medio hermano de la conductora accidentada.

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Ella no conocía a nadie, pero al final la usaron para extorsionar. Todo arrancó cuando, mientras circulaba con su vehículo por avenida España casi Reclus, en Asunción, cerca de las 07:15 del 15 de marzo, Jesús Mathías Vallejos Blasco terminó chocando su camioneta Suzuki Grand Vitara contra un Toyota Vitz que era conducido por la mujer. El golpe fue fuerte, la conductora quedó con lesiones y el hombre, en vez de quedarse en el lugar, siguió su marcha.

Y ese choque, que al principio quedó como un simple percance de tránsito, hoy ya está metido de lleno en una imputación que salpica a un chofer de plataforma y a dos policías de la comisaría 19ª. El Ministerio Público sostiene que, desde ese momento, todo empezó a torcerse y el accidente habría sido usado como excusa para pedir plata en nombre de la mujer afectada.

En medio de todo aparece el chofer de plataforma Alejandro Daniel Benítez Ramírez, quien habría llegado al lugar, vio lo que pasó y decidió perseguir al conductor. Según la investigación, lo alcanzó y le hizo un planteo directo, pero con una historia detrás: se presentó como “primo” de la mujer que había sido chocada y le dijo que el problema se podía “arreglar” ahí mismo si pagaba G. 2.500.000. El conductor “chocador”, en medio de la confusión y la presión del momento, terminó transfiriendo el dinero.

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Alejandro Daniel Benítez Ramírez, conductor de Bolt detenido.

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Minutos después, cuando el conductor seguía su camino, fue interceptado otra vez, esta vez por una motopatrulla de la comisaría 19.ª de Asunción. En esa patrulla estaban los suboficiales Eduardo Ortigoza Portillo y Gabriel Isaías Martínez Duarte, quienes según la Fiscalía supuestamente habrían repetido el esquema. En ese momento, uno de los agentes, Eduardo Ortigoza Portillo, se habría presentado como “medio hermano” de la mujer accidentada y volvió a exigir G. 2.500.000 con el mismo argumento.

No se conformaron con el monto que les dio

El conductor ya había entregado G. 1.000.000 mediante transferencia a una cuenta de una mujer, que luego habría reenviado el dinero a los policías. Pero aun así, según la investigación, no lo dejaron ir y le exigieron completar el monto total.

Lo habrían subido a la patrulla y llevado hasta una estación de servicios, donde el conductor consiguió efectivo con ayuda de un playero y realizó dos transacciones, una de G. 600.000 y otra de G. 700.000, sumando G. 1.300.000. Esa suma habría sido entregada en mano al supuesto “medio hermano”, quien en todo momento estaba acompañado del otro efectivo policial. Después de recibir el dinero, le habrían permitido seguir su camino, mientras los policías retomaban su servicio sin haber comunicado el hecho ocurrido.

Con el correr de los días, la conductora involucrada en el accidente negó tener cualquier vínculo con estas personas y aseguró que el bolt no es su primo y que el policía tampoco es su medio hermano, además de rechazar haber recibido dinero o autorizado algún arreglo por el choque.

Ese punto terminó siendo clave para la causa, porque desarma por completo la versión de los intermediarios.

El fiscal Federico Delfino los imputó por coacción, estafa y, en el caso de los policías, también por cohecho pasivo agravado. Todos quedaron detenidos.