En pleno centro de Areguá, la imagen es de abandono total. La recolección de basura es deficiente, el hedor invade las calles, proliferan las moscas y los vecinos viven con miedo por la presencia constante de adictos.
Una vecina, que pidió mantener su identidad en reserva por temor a represalias, denunció que un grupo de adictos se adueñó de la exestación del tren y la dejó hecha escombros.
“Convirtieron ese lugar en su casa y lo destruyeron por completo. Arrancaron todas las luces de la zona. Antes había una señora que cuidaba y limpiaba, pero tuvo que irse por miedo”, relató.
La denunciante agregó que, tiempo atrás, los mismos adictos ingresaron al Castillo Carlota Palmerola, perteneciente a las Hermanas Dominicas del Santísimo Sacramento, de donde habrían robado dinero.
“Ya no se puede ni ir a misa tranquilos. Te salen en cualquier esquina y las calles están totalmente a oscuras. Es una vergüenza que los turistas vengan y se encuentren con esto”, lamentó.
A esto se suma otra grave queja: los residuos del Hospital Distrital de Areguá se acumulan durante días en la vía pública, generando un olor nauseabundo, según afirmaron varios vecinos.
Los pobladores aseguraron que ya realizaron manifestaciones y enviaron varias notas a la Municipalidad pidiendo soluciones urgentes, pero hasta ahora no obtuvieron ninguna respuesta.