La búsqueda de Khael Valdéz, de apenas 3 años, desaparecido desde la mañana del viernes en la estancia “6 de Octubre”, en General Díaz, Boquerón, tomó un nuevo rumbo. Mientras los equipos siguen rastrillando la zona, el caso ya cuenta con una alerta amarilla de INTERPOL, por lo que el niño es buscado también a nivel internacional.
El oficial Segundo Ramón Vera, jefe del Registro Nacional de Personas Desaparecidas, confirmó que Paraguay solicitó la activación de la alerta de búsqueda y localización internacional.
“Khael tiene una alerta amarilla. La solicitud se hizo en INTERPOL. Ya estaría contando con una orden de búsqueda y localización internacional que es conocida como una alerta amarilla”, explicó.
Vera también señaló que, por las características del lugar donde desapareció el niño, con viviendas ubicadas a varios kilómetros unas de otras, la búsqueda representa un enorme desafío para los intervinientes.
¿Khael ya no estaría en la zona?
El jefe policial sostuvo que la investigación debería tomar otro rumbo y consideró poco probable que el pequeño continúe dentro del área donde se desplegaron los primeros rastrillajes.
“No es factible pensar que Khael esté por la zona. Lo más probable es que haya sido llevado del lugar, es lo más lógico”, afirmó Vera.
Mientras tanto, el operativo continúa con el apoyo de comunidades indígenas y distintos recursos tecnológicos. Ayoreos colaboran como rastreadores, además de drones agrícolas con visión nocturna y avionetas.
Las Fuerzas Aéreas también realizan vuelos bajos para intentar localizar algún indicio que permita determinar qué ocurrió con el pequeño.
Revisan el tajamar
Uno de los puntos que mantiene la atención de los rescatistas es un tajamar ubicado dentro de la estancia. La presencia de yacarés de gran porte en el reservorio aumenta el riesgo para quienes ingresen al lugar.
La posibilidad de revisar la aguada surgió luego de la declaración del capataz de la estancia, Walter Correa Pesoa, ante el fiscal Lucrecio Cabrera, en Filadelfia.
Correa aseguró que en la propiedad no hay jaguareté, pero confirmó la presencia de yacarés en el tajamar. Los rescatistas deberán verificar el lugar como parte del operativo.
El capataz también negó mantener una relación sentimental con Wilfrida Valdez Dávalos, mamá de Khael y “machú” de la estancia desde hace unos 15 días.
Peritarán el celular del capataz
Por disposición fiscal, el celular de Correa fue incautado y será sometido a una pericia para determinar los contactos que mantenía con la mujer y si existía algún tipo de vínculo más allá de lo laboral.
El hombre fue liberado y regresó posteriormente a la estancia.
También afirmó que la perra Layla, que volvió al establecimiento, pertenece a un poblador de una estancia vecina. En tanto, el cerdito encontrado a unos 1.300 metros del lugar pertenece a la estancia y era la mascota de Khael.
La mamá fue imputada
Wilfrida Valdez Dávalos fue imputada por el Ministerio Público por violación del deber de cuidado, luego de que los investigadores detectaran contradicciones en sus declaraciones, principalmente respecto a los horarios relacionados con la desaparición y el tiempo que pasó antes de realizar la denuncia.
Además, habría mencionado que tenía una denuncia por paternidad y que recibió un supuesto pedido de dinero a cambio de la devolución de su hijo, según informó el corresponsal Alcides Manena.
La investigación también analiza un supuesto triángulo amoroso, aunque el capataz negó cualquier relación sentimental con la madre del niño.
Ayoreos se suman al rastrillaje
La búsqueda cuenta además con la participación de miembros de comunidades ayoreas, reconocidos por su capacidad para el rastreo en el monte.
Los indígenas ya habían colaborado anteriormente en la búsqueda de otros desaparecidos, como el caso de Tobías Ariel, el niño que fue arrastrado por un raudal en San Lorenzo en febrero.
Ahora, con la alerta amarilla de INTERPOL activada, los investigadores buscan reconstruir las últimas horas de Khael y determinar si el pequeño pudo haber sido trasladado fuera de la zona.
La prioridad sigue siendo encontrar al niño y establecer qué ocurrió desde el momento en que fue visto por última vez en la estancia chaqueña.