26 oct 2026

Caen 4 guardiacárceles por fuga de capos e intervienen penitenciaría de Emboscada

Las cámaras confirmaron que durante horas nadie pisó la ronda externa de la muralla, dejándole el camino totalmente servido a los fugitivos. Usaron dos sábanas para pasar la muralla “sin que nadie se dé cuenta”.

detenido

El escándalo en la cárcel de máxima seguridad de Emboscada. Cuatro guardiacárceles del Centro Penitenciario Martín Mendoza fueron detenidos, sospechosos de haber encubierto la fuga de dos peligrosos reclusos vinculados al crimen organizado.

Los investigadores sospechan que los guardias aprovecharon el desconcierto tras la desaparición de los presos para hacer una “limpieza exprés” en las celdas. Antes de comunicar oficialmente la fuga, habrían sacado celulares y cargadores que estaban en poder de internos ligados al narcotráfico y a otros hechos criminales.

Según la investigación encabezada por la Fiscalía, los aparatos habrían sido retirados para ocultar evidencias sobre el uso ilegal dentro del penal.

Las cámaras de seguridad se convirtieron en piezas clave para reconstruir lo ocurrido. Los investigadores observaron a dos guardias, identificados preliminarmente como Héctor Enrique Ozuna Giménez y Carlos Martín Agüero Cáceres, salir apurados del recinto con un bolso llamativamente pesado.

Lo más llamativo es que ese movimiento se produjo minutos antes de que se reportara oficialmente la fuga al sistema 911 y a la Fiscalía.

Escaparon con una soga casera

Los fugitivos son Éver Alejandro Ozuna López, alias Tanchí, y Robert Arsenio Merlo Villalba, dos internos considerados peligrosos por sus antecedentes.

Ambos ocupaban la celda 10 del Módulo 7 y habrían preparado minuciosamente su salida.

“Ellos cortaron dos barrotes de la ventana, por allí salieron, llevaron unas cuerdas hechas con sábanas y frazadas, con eso ya utilizaron para primeramente descender la primera muralla interna y luego la muralla perimetral”, explicó el viceministro de Política Criminal, Rubén Maciel.

Fuga de Emboscada.mp4

La fuga habría sido facilitada por la falta de controles en los alrededores de la penitenciaría. Según el análisis de las imágenes, las garitas quedaron sin vigilancia efectiva y las patrullas perimetrales obligatorias no se realizaron durante varias horas.

La leve llovizna que caía sobre Emboscada aquella noche habría sido utilizada como excusa para justificar la falta de recorridas. Sin embargo, las cámaras con sensores de movimiento mostraron que nadie pasó por la ronda exterior durante un prolongado lapso, dejando prácticamente libre el camino para los fugitivos.

Cayeron otros sospechosos

La investigación avanzó durante la jornada y, después de las primeras detenciones, fueron aprehendidos otros dos agentes penitenciarios: Pedro Antonio Balbuena Gayoso y Leandro David Guzmán Maidana. La comitiva fiscal-policial también incautó los celulares personales de los agentes investigados. A la lista de aparatos requisados se sumó el teléfono del director de la penitenciaría, Pablo Abel González Apuril, que fue incorporado a la cadena de custodia para su análisis.

La incautación de los dispositivos busca determinar si existen comunicaciones que permitan aclarar cómo se organizó la fuga, qué sabían los funcionarios y si hubo colaboración para facilitar la salida de los internos.

Por ahora, las sospechas apuntan a una posible complicidad desde adentro del penal. Los investigadores deberán establecer la participación de cada detenido y si otras personas tuvieron algún papel en el escape.

Uno de los prófugos tenía condena hasta 2046

Éver Alejandro Ozuna López, alias Tanchí, tiene 35 años y una condena de 25 años de cárcel. De acuerdo con los antecedentes proporcionados, debía cumplir su pena hasta el año 2046.

Su prontuario incluye antecedentes por posesión y tráfico de marihuana, homicidio doloso, robo agravado, coacción grave, extorsión y asociación criminal, entre otros hechos.

Además, el hombre había sido condenado a 10 años de prisión por tenencia sin autorización de drogas peligrosas, mediante una resolución dictada en marzo del año pasado.

Por su parte, Robert Arsenio Merlo Villalba tiene 44 años y una condena de 14 años de cárcel. Según los datos del caso, debía compurgar su pena en 2035.

prógugos Emboscada

¡Buscados! Ever Alejandro Ozuna López y Robert Arsenio Merlo Villalba son los prófugos. Ambos considerados peligrosos.