Era tirarse o perder la vida. Solo eso tenía en mente una joven de 31 años que fue llevada por un hombre hasta una zona semidespoblada, aparentemente con intenciones de abusar de ella, en Ciudad del Este.
Mariela S. contó a EXTRA que fue contactada por una supuesta mujer que se hacía llamar Noe, luego de que ella publicara que estaba buscando trabajo. La chica le dijo que necesitaba una limpiadora y que la paga sería de G. 600.000 semanales, algo que a Mariela le pareció muy tentador.
También le comentó que quería contratarla de inmediato y que su hermano iba a buscarla en moto por la zona del kilómetro 10 Acaray. Cuando el hombre llegó, ayer, a eso de las 9:00, a Mariela le pareció conocido. Luego recordó que sería el mismo que hace dos meses la había asaltado y robado el celular; no estaba segura, pero igual, con mucho miedo, subió al vehículo.
“En el camino quiso abusar de mí, porque ya me empezó a tocar las piernas y ahí, por el kilómetro 11 o 12, me tiré”, contó.
El hombre siguió de largo y unos trabajadores que estaban en la zona la auxiliaron.
“Yo dije que este me iba a matar y me iba a sacar los órganos. Solo en eso pensé”, señaló.
Saltaron más casos
Mariela publicó lo ocurrido en redes sociales y enseguida aparecieron varios testimonios de mujeres que también fueron contactadas por la misma supuesta mujer. Aparentemente, no se trataría de una mujer, sino del mismo hombre que usaría ese modus operandi para captar chicas.
Una mujer comentó que también le escribió, ofreciéndole G. 100 mil por limpiar una casa esa misma tarde. Le pasó la ubicación, pero no fue porque justo su hijo se enfermó.
Otra contó que habían quedado para encontrarse e ir a trabajar, pero su hermano salió a esperarla con ella. Minutos después, le escribieron pidiéndole que se quedara sola porque así “tenía miedo”. Gracias a eso no subió.
“Gracias a Dios no me fui a trabajar con ella, porque la vez pasada me escribió para que me quede con su hija”, dijo otra.
Otra joven relató que también le ofrecieron trabajo de niñera, pero desconfió y no aceptó.
Incluso una mujer aseguró que vino desde Concepción para trabajar, pero por suerte no pasaron a buscarla.
También hubo quienes dijeron que preguntaron dirección, horario y más datos, pero nunca les respondían con claridad.
“Ese tal Noe es un tipo que se disfraza de mujer. Ya me escribió; por suerte no me fui. De lo que me salvé”, escribió otra usuaria indignada.