“Dispuestos a colaborar en la desaparición del niño Khael Veldez en el Chaco Paraguayo. Firmes siempre”, publicó Tagüide Picanerai, líder del pueblo Ayoreo Totobiegosode, en sus redes sociales.
El mensaje se da en medio de la angustiante búsqueda de Khael Valdez, el nene de 3 años que permanece desaparecido desde el viernes 2 de octubre, cuando fue visto por última vez en una estancia del Chaco paraguayo.
Picanerai, quien en junio de este año se convirtió en el primer abogado del pueblo Ayoreo Totobiegosode, expresó de esta manera la disposición de integrantes de su pueblo para sumarse a las tareas de localización del pequeño.
¿Qué pasó con Khael?
De acuerdo con la denuncia inicial, Khael se encontraba junto a su madre, Wilfrida Valdez Dávalos, en la estancia 6 de Octubre, en la zona chaqueña. El pequeño habría sido enviado a buscar huevos a un gallinero y salió acompañado por su perrita Layla y un pequeño cerdo.
Minutos después, su madre dejó de escucharlo y comenzó a buscarlo. Trabajadores del establecimiento también se sumaron al rastrillaje, que posteriormente fue ampliado con la intervención de la Policía, militares, bomberos, equipos K-9, drones y aeronaves.
La desaparición generó preocupación debido a la corta edad del niño y a las características de la zona, con extensos sectores de monte y campo.
Layla volvió sola
Uno de los momentos que generó expectativa en la búsqueda ocurrió el lunes, cuando Layla, la perrita que acompañaba a Khael cuando desapareció, regresó por sus propios medios al casco central de la estancia.
El animal llegó con signos de hambre y sed. Su aparición llevó a los investigadores a reforzar los rastrillajes en las zonas cercanas, aunque posteriormente surgieron versiones que obligaron a analizar con cautela el valor de esta pista.
El cerdito que acompañaba habitualmente al niño también había sido localizado anteriormente, a unos 400 metros de la vivienda.
Detuvieron al capataz
En las últimas horas también fue detenido Walter Correa Pesoa, de 34 años, capataz de la estancia donde desapareció Khael.
Sin embargo, el fiscal Lucrecio Cabrera aclaró posteriormente que el hombre niega haber tenido participación en la desaparición y que, hasta ese momento, no existía una sospecha concreta en su contra. Su teléfono será sometido a una pericia y su declaración forma parte de las diligencias para reconstruir lo ocurrido.
Los investigadores también verificaron un tajamar situado a unos 700 u 800 metros de una vivienda cercana, luego de recibir información sobre la presencia de yacarés en la zona. Hasta el momento no existe evidencia que permita afirmar que el niño haya sufrido un ataque de un animal.
La madre también fue investigada
Wilfrida Valdez Dávalos fue demorada inicialmente debido a inconsistencias detectadas en sus declaraciones sobre la desaparición. El fiscal había calificado el caso como altamente sospechoso y señaló que existían aspectos del relato que debían ser aclarados.
La mujer posteriormente fue liberada para continuar colaborando con la investigación. Las autoridades mantienen abiertas distintas líneas y buscan reconstruir minuto a minuto qué ocurrió con el pequeño.
Una búsqueda cada vez más grande
El operativo fue reforzado con un contingente de 25 militares especializados en búsqueda y rescate de la Fuerza Aérea Paraguaya, además de un avión CASA 212, un helicóptero UH-1H, un Cessna 210, drones y personal especializado.
También intervienen efectivos policiales, bomberos, militares, personal naval y equipos de canes K-9.
Mientras pasan las horas, la búsqueda continúa concentrada en distintos sectores de la zona de la estancia y sus alrededores.