“De chiquita luego ya le quería”, contó entre risas doña Irma Morel (53), quien ayer finalmente logró cumplir el sueño de casarse con el hombre al que persiguió prácticamente toda su vida: don Pascual Espínola (62).
La pareja dio el “sí, acepto” después de ¡37 años de convivencia! en una boda comunitaria realizada en la parroquia Perpetuo Socorro de Luque.
La historia de ambos comenzó en Caacupé, cuando todavía eran mitã’i. Pero el verdadero operativo conquista arrancó años después en el Mercado de Abasto.
Ella trabajaba como cocinera y él como carnicero. Ahí doña Irma empezó a hacer de todo para llamar la atención de Pascual.
Inventaba excusas para acercarse y hasta le dejaba cartitas románticas. Tanto insistió que finalmente el karai cayó rendido.
“Siempre fue churro y lo que más me gustaba de él es que era educado”, comentó la doña a Extra.
Poco tiempo después comenzaron a salir, tuvieron a su primer bebé y más adelante formaron una gran familia con seis hijos.
Irma recordó que no fue fácil aguantar tantos años juntos. Contó que uno de los momentos más duros fue cuando sus hijos enfermaban y tenían que luchar para salir adelante. Pero ni las necesidades ni los problemas pudieron separarles.
Pero faltaba la cereza de la torta. Como no podía ser de otra forma, fue Irma la que se cansó de esperar y ella misma le propuso matrimonio a su compañero de vida.
“Ya nos conocíamos demasiado, y con esta oportunidad ya no había nada que esperar”, dijo.
¡Ya son 6 mil!
Doña Irma agradeció a la Fundación Santa Librada por haberles dado hasta el vestido, ayudando que las parejas no gasten ni un solo guaraní.
“Me casé sin nada”, dijo emocionada.
En total, 38 parejas se casaron en la ceremonia realizada en Luque. Con este evento, el programa Sagrada Familia ya logró unir a más de 6.000 parejas en matrimonio.