Por hacerse de la ñembo zorro gris, direccionar autos para que se estacionen cerca de la Basílica Santuario de Caacupé, y luego pechear plata a los conductores, una mujer de 55 años fue demorada por 6 horas.
Días atrás fue detenido también un hombre de 32 años, por el mismo hecho, alrededor de la basílica.
La comisaria Sonia Cáceres explicó a EXTRA el difícil problema que enfrentan a diario con los cuidacoches en la zona céntrica, sobre las calles Tte. Fariña y 8 de Diciembre, en pleno centro caacupeño.
Según indicó, la mujer, conocida como ña Mirta (55), infringió la Ordenanza Municipal 61/25, que prohíbe el cobro por estacionamiento en la vía pública. Además, comenzó a dirigir el tránsito como si fuera un agente de tránsito, incurriendo en una usurpación de funciones públicas.
La comisaria señaló que ña Mirta ya había sido advertida varias veces sobre las consecuencias legales de su conducta. Sin embargo, insistió en seguir con lo que hacía e “incluso llegó a insultar a los policías, por lo que se la demoró”, afirmó.
La acusada tenia un proceso penal por extorsión en la Fiscalía, aunque el denunciante finalmente desistió de la causa, señaló la jefa policial.
Oparei
Asimismo, Cáceres indicó que el 911 recibe numerosas denuncias de los “pecheos” de cuidacoches. No obstante, muchas no prosperan debido a que los denunciantes suelen ser visitantes, lo que dificulta que se acerquen a la Fiscalía.
Respecto a los montos exigidos, la jefa policial afirmó que en las zonas consideradas “VIP”, cercanas al templo, los informales solicitan entre 20.000 y 50.000 guaraníes por vehículo.
En el caso de auto con chapa extranjera, los precios suelen ser aún mayores.
Advirtió que, especialmente los fines de semana, el aumento de turistas atrae no solo a cuidacoches sino a los adictos, quienes también extorsionan a la gente, aprovechándose del temor de los visitantes.
La comisaria aseguró que continuarán los controles para evitar los abusos y para prevenir situaciones de riesgo, ya que estas personas podrían resultar lesionadas al intentar dirigir el tránsito o provocar reacciones de los conductores.
Aclaró que los vendedores pueden ofrecer sus productos, siempre que no hostiguen a los visitantes.