06 jun. 2026

Almir tiene pesadillas y está muy confundido

El grupo armado le trató bien y hasta le daba pizza, dicen.

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En casa. Almir recibe contención psicológica y médica. Estuvo más de 100 días secuestrado.

Gentileza

Los pies de Almir de Brum (31) siguen bastante hinchados, tras caminar durante 6 días en el monte descalzo y sin remera, luego de más de 3 meses estar en cautiverio por el EPP.

“Nací otra vez. Yo ya no tenía más vida, más nada. Cuando agarré el teléfono me dijo ‘estoy vivo, papá. Vení llevame’. Cuando llegó le abrazamos, lloramos”, expresó Valmir de Brum, el papá del secuestrado.

El señor asegura que la libertad de su hijo no se debió a la presión de las fuerzas de seguridad, sino a una arriesgada fuga planificada por el propio joven en medio de la densa vegetación de la zona.

Dentro de lo poco que contó Almir, destacó que él se escondió de sus custodios y caminó desorientado por el monte día y noche hasta que por fin encontró una persona que le prestó el celular.

Valmir encontró a su hijo a unos 8 o 10 kilómetros de la zona de Marina Cué, cerca de la Reserva Morombí, en el distrito de Curuguaty.

Versión de Riera

Por su parte, el ministro del Interior, Enrique Riera, relató a los medios que el hombre sigue shock, por lo que es difícil precisar si realmente escapó del grupo armado o lo liberaron.

El psicólogo que sostuvo a Almir explicó que está muy confundido. Por eso no se puede obtener la versión oficial de cómo sucedieron los hechos.

El productor sojero tiene heridas en las manos, pies y rodillas, creen que podrían ser debido a las ataduras que tenía para que no se escape.

“Hablamos con Fidel (Zavala), nos dijo que el sistema es que lo dejan atado a un árbol, por eso tiene las huellas en las muñecas, en los tobillos y las rodillas golpeadas, porque uno a veces gatea para no hacer sus necesidades en el mismo lugar. Condiciones realmente infrahumanas"; afirmó a radio 780 AM.

Sin embargo, el ministro de Defensa, general Óscar González, reconoció que Almir escapó.

Adelantó que existe un trabajo de inteligencia que va detrás de los secuestradores.

Bien alimentado

Don Valmir asegura que el EPP trató bien a su hijo, lo alimentaban a las 08:00, que luego a las 10:00 comía de nuevo, a las 12:00 otra vez, luego a las 16:00 y la cena. Durante su cautiverio hasta le daban pizza. El joven perdió unos 30 kilos, pero su padre atribuye a que estuvo caminando por 6 días sin comer nada. Sólo bebía agua que encontraba en el monte.

PESADILLAS

El joven productor sojero fue secuestrado el pasado 21 de febrero en la zona limítrofe entre Caaguazú y Canindeyú.

Desde entonces, sus familiares estaban muy preocupados, dado que el EPP no se comunicó con ellos. Solo dejaron unos panfletos.

“Es una felicidad que no se puede describir”, dijo doña Dolly Giménez, esposa de Almir.

La mujer comentó que tienen dos hijos, de 2 y 7 años. Los chicos tenían la fe que su padre iba a volver.

“Dijo que nos extrañaba mucho, que el día y noche soñaba con el reencuentro”, relató la esposa.

Comentó que Almir durmió bien, pero con pesadillas.

A las 3:30 de la madrugada ya se levantó a tomar mate con su papá y luego desayunaron café.

Por ahora aún no va a volver a trabajar.

“Él va a descansar, vamos a esperar unos días y vamos a ir despacito nomás”, expresó su padre Valmir.