Con mucho sacrificio, Brayan Alexis Araujo Rodríguez, de 26 años, fue guardando de a poco cada guaraní que podía. Durante casi 3 años se privó de muchas cosas para cumplir el sueño de la casa propia. Todo ese esfuerzo lo tenía guardado en el ropero de la vivienda donde vive, convencido de que pronto iba a convertir ese ahorro en ladrillos. Pero en cuestión de minutos, ese sueño se hizo pedazos.
Cuando volvió del trabajo a eso de las 18:00 del jueves 23 julio, se dio cuenta de que los millones ya no estaban. En total, desaparecieron G. 22 millones, plata que había reunido con muchísimo esfuerzo, sin saber quién podía haberle hecho semejante jugada. Denunció el hecho en la comisaría 67.° y enseguida arrancó la investigación.
Los agentes del Departamento de Investigaciones de Itapúa empezaron a revisar cámaras de seguridad y a seguir cada pista que aparecía. En una de las grabaciones, según los investigadores, se veía llegar a un joven en una moto hasta la vivienda justo cuando Brayan no estaba. Esa imagen terminó siendo una de las claves para identificar al presunto responsable.
La mayor sorpresa vino después, cuando descubrieron que el sospechoso era Jorge Rubén Araujo Rodríguez, de 23 años, hermano de la víctima. Los investigadores creen que aprovechó que Brayan había salido para entrar a la casa y llevarse toda la plata que estaba guardada en el ropero. El joven fue localizado este lunes 27 de julio en la calle, en el barrio Ita Angu’a de Encarnación, donde finalmente quedó detenido por orden de la Fiscalía.
Durante el procedimiento, Jorge contó a los agentes que tenía muchas deudas y que ya no sabía cómo hacer para pagarlas. Según dijo, esa desesperación lo llevó a cometer el robo. Lo peor para Brayan es que el dinero ya no pudo recuperarse, porque, de acuerdo con el propio detenido, fue usado para cancelar todas esas cuentas pendientes.