Por Carlos Aquino
Deisy Paola Giménez Segovia, de 22 años, soñaba con volver a su Santaní querido con el título de abogada bajo el brazo.
Le faltaban apenas dos meses para recibirse, pero la violencia de su expareja le arrebató la vida y todos sus sueños.
En medio de lágrimas y un profundo dolor, sus restos fueron despedidos en la parroquia San Miguel Arcángel, en Lambaré, donde se realizó una misa de cuerpo presente. Luego, el féretro fue trasladado hasta San Estanislao, San Pedro, su tierra querida.
Justicia
Los restos de la joven, primero fueron velados en la casa de una tía. Desde allí, una caravana fúnebre partió hacia el camposanto. “Ella ko trabajaba nomás”, repetía su madre en medio de llantos de impotencia.
“Justicia para Daisy Paola” fue el pedido que se escuchó durante la despedida.
Deisy, al igual que miles de jóvenes, se mudó a la capital continuar sus estudios hace siete años. La joven, descrita por sus profesores como “brillante y de inteligencia excepcional”, no se quedó de brazos cruzados: consiguió un segundo trabajo para pagarse la carrera de Derecho y estaba a punto de alcanzar su gran meta.
Violento
Sin embargo, detrás de sus sueños también había sufrimiento. Llevaba unos cinco años de relación con Aldo Alexis Duarte Moreira, de 26 años. El 18 de septiembre pasado denunció a su expareja por violencia familiar y consiguió una orden de alejamiento el 7 de octubre.
Según la Policía, el hombre dijo que mató a Deisy en un “arrebato de ira”. También reconoció que sabía que podía ir a la cárcel por violar la medida judicial y que, por eso, pensó que era mejor cometer un delito más grave.
La joven recibió dos disparos en la cabeza, según el informe forense. El segundo le causó la muerte. Tras el crimen, ocurrido el jueves 8 de octubre, el sospechoso supuestamente, se intentó quitar la vida en una zona boscosa, pero el arma no funcionó, según él.
El supuesto autor será enviado a la prisión
Aldo Alexis Duarte Moreira (26) fue imputado por feminicidio y homicidio doloso en calidad de autor, luego de atacar en la noche del pasado 8 de octubre a su expareja, Deisy Giménez, de tan solo 22 años. Ella fue interceptada y muerta a balazos en plena calle cuando se dirigía a su trabajo en el barrio Santa Lucía, de Lambaré. El trágico hecho quedó grabado en cámaras de seguridad.
Tras permanecer varias horas prófugo de la Justicia, el sospechoso se entregó a la Policía Nacional cerca de las 23:20 del viernes.
Ayer, Duarte Moreira mientras iba a la sede del Ministerio Público para cumplir con el trámite de la declaración indagatoria, ciudadanos le escracharon. “¡Cobarde!”, “¡asesino!”, le gritaron. Ante la fiscal del caso, Amelia Bernal, el sospechoso no quiso declarar. Pese a su silencio, la representante del Ministerio Público optó por solicitar prisión preventiva, teniendo en cuenta el peligro de fuga y la gravedad de los hechos. Podría pasar hasta 30 años de cárcel, más 10 de seguridad si así lo consideran.