El suelo estaba forrado de blanco, y al mirar mejor parecían piedritas, pero en realidad era sal tirada frente a la casa. Así amaneció nuevamente la vivienda de Sonia B. (40), en el barrio Che la Reina de Ciudad del Este, donde asegura que su vecina volvió a arrojarle cosas.
“Hoy amaneció sal frente a mi casa”, contó la afectada a EXTRA, quien denuncia que los episodios se repiten casi a diario, incluso ahora combinando sal con pimienta y hasta piedras sobre el techo. Según dijo, la mujer lo hace desde su propia casa porque ella tiene cámaras de seguridad, que anteriormente ya captaron cuando la vecina pasaba y tiraba algo en la vereda.
Sonia explicó que ya fue a la justicia, pero hasta ahora no tuvo respuesta. “No me hicieron caso, ya no sé qué hacer”, lamentó, asegurando que además pidió ayuda por los daños psicológicos que sufre su familia.
El conflicto ya viene de hace años. La familia llegó a esa vivienda hace unos ocho años, luego de un intercambio con los anteriores dueños que querían mudarse desesperadamente. Al poco tiempo empezó el problema con la vecina, una mujer de unos 64 años, con quien desde entonces mantienen una fuerte tensión.
Desde entonces, según Sonia, los hechos no pararon: le arrojan cosas frente a la casa, basura, alimentos podridos y otros objetos. Incluso recordó que en el pasado le habrían dejado un pollito muerto con alfileres y una cinta roja, además de frutas y tomates podridos cerca del pasillo donde juegan sus hijos.
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Y lo más reciente fue lo del zapato: ocurrió el martes. Sonia contó que apareció un calzado lleno de sal frente a su vivienda. “Cuando le iba a sacar la foto, mi marido se puso nervioso y tiró el zapato”, relató.
La mujer asegura que solo el martes ya le tiraron dos veces cosas frente a su casa, y que todo ocurre justo en la zona donde tiene su pequeño negocio familiar, lo que complica aún más la situación.
El miedo ya llegó a toda la familia. Sus tres hijos, de 7, 11 y 13 años, viven asustados por lo que pasa. “Se despiertan llorando por las pesadillas”, contó Sonia, quien insiste en que necesita una solución urgente porque el problema, según afirma, no se detiene.