24 mar. 2026

Actuaria que estaba de spa en pleno laburo gana ¡10 palos!

Silvia Sugasti, actuaria que no tomó una denuncia, cumple un horario cada cinco días.

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La abogada Silvia Sugasti, sentada detrás de una mampara en plena sesión de rutina de belleza o como se dice: “skincare”. Su asistente le estaba ayudando a ponerse linda, pero en el laburo.

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El caso de una actuaria judicial que fue captada en un video, en plena sesión de spa y peluquería en horario laboral, en el juzgado de Atención Permanente a Víctimas de San Lorenzo sigue causando revuelo. La funcionaria ya fue apartada de su cargo y deberá ser reubicada mientras espera su sanción. Pero ¿querés saber cuánto gana?

El licenciado José Morínigo, jefe de Recursos Humanos de la Circunscripción Judicial Central, dijo que Silvia María Sugasti Delgado, la actuaria en cuestión, percibe un salario de G. 10 millones al mes. La mujer trabaja cada cinco días y cubría un horario de 13:00 a 21:00 y estaba al llamado a partir de ahí hasta las 07:00.

“Son cinco actuarios y los cinco cubren ese horario de forma rotativa”, confirmó Mor¡ínigo a EXTRA.

En un comunicado reciente, la Corte Suprema informó que tanto la actuaria Silvia Sugaste como su asistente Jessica Rosalía, fueron suspendidas sin goce de sueldo “mientras dure el proceso disciplinario o se dicte resolución dejando sin efecto dicha medida cautelar”.

El licenciado Morínigo dijo a EXTRA que, a partir de este documento, se puede intuir que probablemente las mujeres serán destituidas de sus puestos. “Hablé con ambas, la asistente dijo que quiere defenderse. Ambas todavía están en negación de lo que hicieron”, lamentó.

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Las mujeres serán suspendidas sin goce de sueldo mientras dure el proceso de investigación.

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Lo que pasó

La denunciante, cuya identidad se resguarda, ante la impotencia por no recibir respuesta, decidió filmar el hecho y quedó en evidencia.

En el material se ve que la joven le pide en reiteradas ocasiones que le tomen la denuncia, la abogada en cuestión empieza a discutir con ella, asegurando que la está tratando mal.

“Podés salir, yo quiero ver la cara de la persona que me habla”, cuestiona la denunciante, mientras la abogada responde de lejos, detrás de una mampara que está un poco alejada.

Ya luego, la denunciante la enfoca y se puede ver que está sentada en una silla cuidando las manos y los pies como esperando que se le seque la pintauña. Se ve luego que su asistente empieza a arreglarle el pelo.
La actuaria incluso le dice que recurra a la prensa si tanto le molesta lo que está pasando.

La letrada se excusó ante la mujer, diciéndole que no podía tomarle su denuncia, porque debía hacerla en delitos informáticos, ya que era un caso de acoso por celular. “Es falso. Ella tenía que tomar la denuncia, pero yo creo que quería desligarse así nomás ya para seguir en lo que estaba (pelu)”, lamentó Morínigo.

Spa en pleno juzgado.