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Abuelos denuncian que inquilina quiere quedarse con su terreno

Hace 4 años le dieron un lugar para vivir sin cobrarle ni un guaraní, por compasión a las tres hijas que tiene la señora, manifiestan.

Más que un dolor de cabeza es lo que una inquilina provoca a los propietarios de una casa en Lambaré. Desde hace un año no paga por el alquiler y, además, ahora se quiere quedar con una parte del terreno de los abuelos.

Zully González de Peralta (61), contó a EXTRA que en el 2016 una señora de nombre Rosa Garcete suplicó a su marido que por favor le den un lugarcito dentro de su terreno para poder quedarse con sus tres hijas. El corazón de estos abuelos no permitió decirle que no, especialmente por las niñas, y les dio una casita que está hacia el fondo.

"El primer año fue superbién, pero luego Rosa pidió permiso para levantar unas piezas más", contó Zully. El dueño le dijo que le cobraría alquiler, pasaron dos años más, hasta que debían renovar el contrato, pero la inquilina se negó y los amenazó con demandarlos.

El problema siguió y la inquilina presentó una copia de compra y venta, donde figura que supuestamente la pareja le vendió una parte del terreno. “Pero es mentira, mi marido le dijo bien que no va a vender porque es lo único que le vamos a dejar a nuestros hijos”, dijo Zully.

Por otra parte, recordó que una vez la señora les hizo firmar a ella y a su marido un papel en blanco, con la excusa de bajar un medidor aparte. “Creemos que esa firma usó para ahora querer sacarnos de nuestra propia casa”, señaló la afectada.

Según mencionó, a causa de este problema a su marido casi le agarró un ACV de tan nervioso que le pone saber que le quieren sacar el terreno, que con tanto sacrificio logró comprar. “Lo que más nos indigna, es que la fiscala del caso avala esa copia, sin siquiera tener el original, porque Rosa dijo que se rompió y nosotros tenemos nuestro título y no puede ser que una copia pese más que el título”, lamentó la doña.

En la copia de compra y venta, figura que Rosa les hizo entrega de G. 50.000.000 y cuotas de G. 1.000.000 por mes; incluso presentó pagare. “Pero nosotros jamás firmamos ningún pagaré. Duele muchísimo que por ser buenos nos pase esto. Si sabíamos que esto iba a hacernos, no le metíamos a nuestra casa”, finalizó.

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