Después de más de cinco años, una familia finalmente tiene justicia por la muerte de una niña de apenas 3 años, quien fue abusada por su propio abuelastro. El hombre, que en ese entonces tenía 38 años, acaba de ser condenado a 30 años de cárcel.
Además de la prisión, recibió otros 5 años de medidas de seguridad. La sentencia fue dictada por un Tribunal integrado por Gloria Garay, Carmen Román y Leticia Frachi.
Pero este hombre no estaba siendo juzgado por primera vez por un abuso. Ya había sido condenado por abusar de otra niña de la familia, hermana de la pequeña que murió. Por eso, en este nuevo caso vuelve a quedar expuesto como un abusador serial.
La víctima de este caso tenía apenas 3 años. En junio de 2021 fue llevada al Hospital de Clínicas, en San Lorenzo, porque estaba delicada de salud. La niña padecía síndrome de West, un trastorno neurológico que afecta principalmente a bebés y niños pequeños y que puede provocar problemas importantes en su desarrollo. En su caso, no podía hablar ni caminar.
Pero durante la atención, los médicos descubrieron además que la pequeña tenía lesiones que no tenían relación con su enfermedad. Sospecharon que había sido abusada y avisaron a las autoridades.
La fiscala de Ñemby, Gladys González, se hizo cargo de la investigación y solicitó los informes médicos. Esos documentos terminaron mostrando la gravedad de lo que había sufrido la niña.
Tenía hemorragias, moretones y desgarros, además de lesiones que, según los informes, se habían producido de manera reiterada. También estaba deshidratada y su cuerpo ya estaba muy afectado.
Con el paso de los días, su estado se complicó todavía más. Perdió mucha sangre, sufrió una infección grave y sus órganos comenzaron a fallar. La pequeña finalmente murió a causa de todas esas complicaciones.