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Al primer cyborg le confunden con un Pokemón

No podía ver los colores y por eso él mismo fabricó la antena con conexión a internet que está implantada a su cráneo y tiene un chip.Todo bien su aparato, pero cuenta que tiene problemas con algunas mujeres atrevidas.

A veces le confunden con un Pokemón y hasta creen que tiene un palo de selfie pegado a su cabeza. Pero en realidad, el artista Neil Arbisson tiene una antena con conexión a internet que le permite ver los colores a través de unas vibraciones y tiene un chip implantado en el cráneo.

Es oficialmente el primer cyborg reconocido por el gobierno británico y es presidente y cofundador de Cyborg Foundation que lucha desde el 2010 por los derechos de las personas que quieren implantarse tecnología. Este fin de semana, Neil es atracción en el Festival Futuros Posibles, en Botafogo (Brasil), donde la gente va a pagar 220 reales (unos 320 mil guaraníes) para poder escucharlo.

El artista tiene un problema de visión llamado acromatopsia, que también se conoce como “ceguera de los colores”. Es decir, solo podía ver en escalas de gris. Pero a través de una antena implantada en el cráneo puede sentir y percibir los colores, a través de vibraciones.

Inconveniente con las mujeres

Lo que más le afecta son las reacciones sociales, porque desde hace 15 años la gente le para en la calle o es el centro de las miradas raas, “pero me tengo que acostumbrar. Yo solo intento evitar a las mujeres borrachas porque ellas tienden a estirar (la antena) y es bien incómodo”, cuenta Arbisson, entrevistado por el diario O Globo.

Cuando acababa de implantarse, en el 2004 la gente pensaba que el órgano era una luz de lectura. Al año siguiente, le preguntaban si era un micrófono. Para el 2007 ya le decían que posiblemente era un teléfono con manos libres y en el 2009 la pregunta era si tenía una cámara GoPro y la gente saludaba como si fuese a salir en el video.

En el 2012 le preguntaban si trabajaba para el proyecto de Google Street View, que tiene imágenes de todo el planeta. Y en el 2015 “las criaturas me preguntaban si era un palo de selfie. En el 2016, los niños quedaban enfóricos creyendo que yo era un Pokémon”, agregó Harbisson.

Afirmó que lo que él siente no es artificial, porque todo está en la naturaleza; funciona igual que las personas pueden sentir diferentes olores cuando entran a una habitación, "yo siento los colores dominantes en un ambiente, es el mismo proceso”, agregó. No obstante, señala: "No me siento 100% humano".

El instrumento que usa fue producido por él mismo, junto con compañeros de al faculatad, como trabajo de fin de curso. No obstante, reconoció que al principio no era fácil acostumbrarse y le hacía doler la cabeza.

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