Extra

Edición Impresa

"Yo no nací para segundos lugares"

El título de Campeón Sudamericano de Boxeo no solo lo ayudó a su rehabilitación plena, sino a recuperar a su familia. Richard "La Pantera" Moray contó que luego de cuatro años volvió a sentir los brazos de su papá.

Los errores que cometió en el pasado, los pagó con un precio muy alto.

Sin embargo, siete años tras las rejas de Tacumbú le enseñaron que uno puede volver a nacer.

Richard la Pantera Moray tuvo una oportunidad y no la desaprovechó. En la fría noche del viernes, con golpes de puño, parecidos a los que la vida le dio, se coronó Campeón Sudamericano de Boxeo en la categoría de Peso Welter Junior, tras derrotar por nocaut técnico en el primer round al brasileño Carlos Caolho de Jesús.

La felicidad, de esas que no caben en el pecho, lo invadió, no solo por el título obtenido, sino porque esa noche luego de mucho tiempo volvió a sentir el calor de su familia.

“Estoy envuelto de alegría en esta contienda que me recobró la vida, me recobró a mi familia…”, contó minutos después de alzar la corona que tanto anheló.

Moray mencionó a los seres más especiales de su vida, quienes nunca lo abandonaron a pesar de haber tocado fondo en ciertos momentos.

“Mi padre me acompañó en la noche más importante de mi vida y se fundió en un abrazo después de 4 años”, expresó emocionado.

También le vino a la mente lo que su progenitor le enseñó alguna vez.

“Él me inculcó de niño que yo no nací para segundos lugares y hoy lo demostré también ante mis dos hijas que vinieron a vivir este momento en primera fila de graderías: mi paso a la gloria de la libertad”, dijo la Pantera.

Nuevo desafío

Desde el Ministerio de Justicia informaron que Richard estaría barajando la posibilidad de competir en los Estados Unidos bajo la invitación de la Organización Mundial de Boxeo (WBO u OMB), que ya ha entrado en contacto con su entrenador, para pelear por el título latino de la OMB una vez recobrada su libertad. ¡Un round más, Richard!

Dejá tu comentario