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Viajaron en micro VIP, pero no andaba el aire

"Empapados y como sardinas íbamos", contó pasajera.

Con casi 40° de calor, ver llegar a un micro diferencial no parece importar pagar los G. 3.600 porque puede darte ese alivio al menos para soportar el tráfico de fin de año. El martes, pasajeros de un colectivo de la Línea 48-San Isidro, si bien abonaron el pasaje diferenciado, tuvieron que soportar sofocantes temperaturas.

Según uno de los viajantes, desde que subió en la parada de Villa Elisa sintió que en el ómnibus no estaba funcionando el aire. El calor aumentaba dentro de la unidad cuando subían más personas. “Durante casi todo su trayecto alzó gente y a todos le cobraba el mismo monto”, se quejó. Detalló además que, como son micros con aire, están preparados para no abrir las ventanillas, porque están selladas: eso imposibilitó también que entre un poco de viento.

Recién cuando todos los usuarios reclamaron, el micro hizo trasbordo 20 minutos después, sobre Acceso Sur.

Al respecto, Rubén Rodas, encargado de oficina de la empresa, indicó que no son muy frecuentes las averías de los aires. “Si se descompone ha de ser por el camino, porque hace mucho calor y no aguanta. Acá se hacen todos los días mantenimiento. Y para hacer trasbordo se comunica primero a la oficina y otro compañero se va hasta el lugar del cambio, sin problema”, aseguró.

Otro caso

Una semana atrás, Sonia Paredes se disponía a volver a su casa después de un largo día laboral desde el microcentro de Asunción hasta San Lorenzo. Tomó una unidad de la Línea 19-González Quiñónez SRL, pero para su sorpresa pagó G. 3.600 por un servicio diferencial que no había.

“Empapada y como sardinas nos íbamos. Le dije al chofer que era una estafa lo que hacían: cobrar por un servicio que no están dando. Me dijo que no dependía de él, sino de sus patrones”, se quejó. La denunciante solicitó que el Viceministerio de Transporte investigue y controle los casos.

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