Extra
clima
21º C
G 6300
Dólar venta
G 6200
Dólar compra

Edición Impresa

Un Rey con demasiada Libertad

Olimpia derrotó al Repollero y corre veloz hacia el Tetra.

Ndaipóri en blanco y negro hina. La victoria del Rey de Copas fue en colores, en el Manuel Ferreira, donde la fiesta franjeada fue total. El líder del torneo aprovechó su localía, castigó a un nervioso Repollero y se escapó a 7 pasos de distancia en la carrera hacia el título. ¡Cada vez hace más frío en la punta!

El duelo fue bravísimo en la primera parte. La jerarquía individual de Libertad causó dolores de cabeza al juego colectivo del anfitrión. Pero, en el momento más complicado la fortuna sonrió a Olimpia. ¿Suerte de campeón? Koa listoma.

A los 33’, Brian Montenegro, quien entró tempranito por Roque Santa Cruz (lesionado), recibió un pase de Ale Silva y luego de acomodarse, la mandó a guardar con la de palo. Latigazo con la derecha, ndaipóri Martín Silva rembiaporã.

posiciones.JPG

El grito sagrado fue como agua en el desierto de un partido que fue demasiado peleado.

El complemento arrancó de la misma manera, más apretado que viajar en colectivo en hora pico. Pero, a los 58’ la película cambió totalmente. El árbitro Derlis López sancionó la pena máxima por una mano de Mejía en el pecho de Erik López. El plagueo de los liberteños fue mundial y hasta hubo algunos altercados en las gradas.

Ale Silva no quiso saber nada y luego de su ya tradicional saltito, el charrúa desató el segundo estallido en Para Uno.

A partir de ahí, el Repollero se otorgó la libertad de caer en el nerviosismo y se pasó perdiendo tiempo plagueándose. El juez compró todos los boletos para recepcionar las quejas.

Pero pese a que de las gradas cayó el “ole, ole, ole...”, Olimpia pecó de misericordioso, no lo liquidó y a los 91’, Antonio Bareiro aprovechó un regalo de Legui para meter suspenso en el Bosque con un tiro al ángulo.

Finalmente, el Rey de Copas terminó festejando y se alejó en la carrera hacia el título. El Tetracampeonato parece ser cuestión de tiempo.

Dejá tu comentario