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"Quiero cumplir mi sueño por papá"

Sobrevivientes del accidente en Itá dedicaron sus logros a los que ya no están. Jeremías Reyes recordó a su padre fallecido en aquel percance. Néstor Alonzo agradeció la oportunidad.

Siete meses pasaron de aquel trágico octubre y ese estruendo aún los despierta por las noches. Néstor Alonzo y los hermanos Jeremías y Nahuel Reyes creyeron que sus sueños terminarían en ese bache.

El accidente sobre la ruta Acceso Sur había cobrado la vida del papá de estos últimos y la del juvenil Javier Yegros, lo que marcó a las Formativas de Olimpia. Hace unos días, dos de ellos firmaron su primer contrato profesional con el club que les ve crecer y se lo dedicaron a ambos fallecidos.

“Fue una sorpresa, realmente me emocionó. Esto me motiva mucho para seguir adelante después de todo”, dijo Jere a EXTRA. Haber perdido a su guía y compañero fue algo que le afectó mucho más que aquellos golpes.

“Mi papá era mi motor, lo recuerdo como un héroe. Esta oportunidad es un regalo que él me mandó, no solo es mi sueño, era su sueño y quiero cumplirle el sueño a mi papá, él es mi motivo para seguir luchando”, expresó emocionado.

El joven contó que se siente bastante bien y con ganas de volver a patear la pelota. “Entreno todos los días, lo primero que haré cuando termine la cuarentena es jugar con mis compañeros”, dijo.

UN MILAGRO

Su mamá, María Elena Velázquez, manifestó lo duro que fue el proceso. “Luchando por ese sueño mi marido perdió la vida. Ahora veo a mis hijos vivos (Jere y Nahuel), es una bendición. Fue un milagro”, sostuvo la doña.

CHANCE MARAVILLOSA

Con un nudo en la garganta de tanta emoción, Néstor también reveló que no se imagina tamaña sorpresa y dedicó este logro a su familia.

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“Fue increíble, maravilloso, me llamaron del club y no entendía bien, cuando llegué allá me puse refeliz. Se lo dedico a mi abuela, a mi mamá que está en España, le extraño, me dijo que está orgullosa de mí, eso me anima más; a mi papá y a todos”, apuntó. El joven trabaja a full la parte física con del profe guía.

“Para mí, él es un campeón de la vida”, mencionó Rosalino, su papá. Ambas familias agradecieron al club infinitamente.

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