Edición Impresa

Polémica por boda en el Ferrocarril

Iglesia de la Encarnación mudó su pesebre.

La boda del año que se realizará hoy en la iglesia de la Encarnación y en la Estación del Ferrocarril de Asunción no pasa de ser una excentricidad, dijo la historiadora Noelia Quintana.

“Es para demostrar quién puede tener una boda original con un poco más de dinero y de influencia social”, mencionó.

A su parecer, las restauraciones que hace la familia Zapag en los sitios históricos no justifican para que se les dé permiso de esta manera.

La Estación del Ferrocarril ya fue sede de fiestas populares hace 155 años, comentó por su parte el historiador Eduardo Ortiz.

“El 26 y 27 de diciembre de 1864 hubo fiestas populares cuando llegaron noticias positivas de la división del norte contra el Brasil en el inicio de lo que después sería la Guerra contra la Triple Alianza”, explicó.

Subrayó que en esa época se estilaban las banditas y no los equipos de sonido que se tienen hoy en día.

“Si no van a clavar para el decorado y van a respetar el patrimonio, no estaría mal. Pero si le meten serrucho, nunca más se va a recuperar”, expresó.

Bronca por pesebre

Por otro lado, hubo descontento contra el padre Ángel Arévalo de la iglesia de la Encarnación porque se ordenó desmantelar el pesebre para dar espacio a la boda.

Esto porque no combinaba con la decoración que se iba a utilizar y, además, ocupaba mucho espacio. El padre respondió que para el domingo volvería a su lugar.

La Secretaría de Cultura autorizó la fiesta en el ferrocarril a pedido de Fepasa, dijo Natalia Antola, directora de Patrimonio. Es decir, no fue a la familia directamente.

“Les respondimos que es una institución autónoma pero que se tenía que asesorar con especialistas para precautelar a las personas y el edificio”, mencionó.

Aseguró que con todos los trabajos de restauración, el ferrocarril quedará mejor de lo que estaba antes de la boda.

Dejá tu comentario