Extra

Edición Impresa

Paloma mensajera voló de Buenos Aires a Ñeembucú

Recorrió más de 1.000 kilómetros hasta Tacuaras. Cayó en el portón de una abuelita que la auxilió.

Su vuelo recorrió el cielo en distintos barrios, ciudades, departamentos y hasta países hasta hace cuestión de un mes, cuando sus alas perdieron altura. Una paloma mensajera cayó en el portón de doña Mirta Giménez y ella, extrañada al ver un par de anillos en sus patitas, la auxilió.

“Se cayó en mi portón, no podía volar”, contó en los estudios de radio Carlos Antonio López, de Ñeembucú.La mujer le curó las alas y la mantuvo por un mes en su casa, ubicada en la localidad de Tacuaras. “Ya se curó y ya le quiero largar”, dijo Giménez entre bromas.

El ave contaba con un número de registro en la pata: 495234/FCa 2017, perteneciente a la Federación Colombófila de Argentina.“Es muy común la carrera de palomas mensajeras. En todos los países del mundo se hace. Largan millones de palomas mensajeras y el que vuelve, gana”, contó a EXTRA Calixto González, periodista de la región, quien recibió en la cabina de la radioemisora a Mirta.

Hugo Del Castillo, ornitólogo (especialista en aves), confirmó que efectivamente en muchos países e incluso el nuestro se crían estas aves, pero ya por deporte, no como en siglos pasados cuando se las usaba como medio de comunicación.

“Se las entrena para volver a casa. Vuelan, pero siempre vuelven al palomar. Lo que habrá pasado es que se perdió”, dijo Hugo. Si los dueños la quieren recuperar pueden contactar al (0975) 111 721.

1.265,2 kilómetros. Viajó el plumífero hasta nuestra tierra. Vía terrestre, se llegaría en cuestión de casi 17 horas, con tráfico liviano. La paloma cayó en Tacuara hace un mes.

Embed

Dejá tu comentario