Edición Impresa

Los hermanos que tejen el ñandutí y los sueños

Venden los trabajitos para ir a la práctica de fútbol.

Dedicación, concentración, arte. Dos pasiones se unen para dar vida a una hermosa historia, historia escrita con puño y aguja.

Los hilos, tejen sus pequeños corazones y en ese tradicional encaje, ambos forjan sus sueños. ¡El amor por el ñandutí y el amor al fútbol!

Los hermanos Augusto y Adán son claro ejemplo de que la edad es un mero número. Con apenas 13 y 11 años respectivamente, deslumbran a todo Itauguá con sus talentos.

Oriundos de una humilde familia de la compañía Yvyraty, los peques despertaron su interés por la artesanía hace unos años y aprendieron a tejer con el firme propósito de ayudar a la mamá, María Villalba.

MASTER 20 A1,ph02_11939~709153_18707836.jpg

Pero la aguerrida mujer sabía que el deseo de sus hijos de jugar al fútbol era mucho más que los gastos de la casa.

Además de tejer el ñandutí, Augusto y Adán venden los trabajitos y guardan el dinerito para ir a practicar.

JUE20200227 20 A1,ph03_13323_18707844.jpg

“Aman el deporte, fue por eso que decidí que todo lo que ellos recauden destinen exclusivamente para los gastos que implica ir a jugar, ya sea medias, remeras, entre otras cosas”, contó la doña.

Los guapos itaugüeños practican en el club Carlos Antonio López, más conocido como Chocalí.

A la selección

Los hermanos quieren llegar a ser jugadores profesionales del club de sus amores: Cerro Porteño.

El menor de ellos, por su parte, se propone desafiarse aún más, está 100% convencido de sus metas: ser un referente del deporte rey en nuestro país. “Él quiere estar en la selección paraguaya”, comentó María.

Sueño

La pasión por el azulgrana es tan grande que ambos sueñan con conocer a sus ídolos: los mellis Óscar y Ángel Romero, exfutbolistas del Ciclón, de quien aprendieron el valor de la hermandad, y al león guaraní Nelson Haedo Valdez, quien les inspiró a tener garra y pelear por los sueños.

Dejá tu comentario