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El vidriero que se ganó el corazón de los franjeados

Jimmy se dedica a robar sonrisas a través de su arte.

Juan Acuña es un vidriero de 50 años que vive en Lambaré. Tiene como hobby robar sonrisas y reconfortar el alma a través del arte. Tal como lo leyó. Cuando no trabaja, Jimmy, como lo conocen sus amigos, rastrea a las personas para regalarles sus cuadros, con el único objetivo de hacer llegar su afecto a la gente.

“Es un poco difícil de explicar, yo cuando entrego un regalo lo doy con cariño, me encanta ver cómo las personas son felices con un pequeño detalle”, explicó en contacto con EXTRA.

Se declaró fanático del Rey de Copas, y como era de esperarse, se encargó de obsequiar sus obras a todo el plantel.

“Toditos tienen un cuadro mío, incluso los guardias de seguridad y hasta las secretarias del club”, reveló. Juan dijo que todo lo hace de manera desinteresada.

“Yo tengo un negocio donde hago colocación de mamparas y blindex. Por supuesto que si hay pedidos de mis obras las hago, pero todo lo que le di a los jugadores por ejemplo lo hice sin pedirles ni un guaraní”, aclaró. Si bien es un fanático de la franja, no fue impedimento para llevarle un presente también al ídolo azulgrana Nelson Haedo Valdez y a Rodrigo Rojas. “También le entregué a Haedo y a Rodrigo Rojas cuando salió campeón con Cerro, es que es el jugador favorito de mi hijo”, comentó.

Cuadro santo

Juan no logra contener la emoción cuando recuerda cómo dos de sus trabajos fueron a parar al Vaticano.

“Cuando el Papa Francisco vino al país en el 2015, conocí la historia de Mafe, la niña con cáncer que quería la bendición del Obispo para curarse. Como supe que ella lo apreciaba, le preparé dos cuadros: uno con el rostro de su Santidad y otro con el logo papal. Me fui a la Nunciatura y le mostré los cuadros a la hermana Augusta para que me diera la dirección de la niña, me comuniqué con ellos y le llevé”, relató.

No pasó mucho para que la misma hermana lo llamara. “Me dijo que le encantaron y que quería que haga dos para que fueran al Vaticano”, recordó.

Juan recibió hasta una carta del mismísimo Papa Francisco agradeciéndole por las obras de arte. “Es la anécdota más linda que me tocó vivir. Para mí regalar es como una motivación para seguir adelante”, finalizó nuestro protagonista.

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