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"El fútbol de hoy se volvió para señoritas"

Ricardo Tavarelli habló con EXTRA sobre el caso Pardo. La tecnología mató la viveza criolla, según Mono.

La mano grosera de Matías Pardo sobre el jugador del Globo Mateo Gamarra, causó revuelo en estos días, sin embargo no es la primera vez que se recurre a estos “recursos” para sacar ventaja sobre el rival.

Eso lo dejó bien claro el exportero del Olimpia, Ricardo Tavarelli. En una entrevista con EXTRA, el Mono recordó varias de las mañas que se utilizaban anteriormente.

“En nuestra época esto era normal, de todo pasaba dentro de la cancha, pero todo quedaba ahí”, arrancó diciendo.

Para el ya retirado jugador, demasiado ligth ya es todo en la actualidad, cosa que le resta un poco dinamismo al deporte.

“Ahora por poco y no se besan en la cancha. En nuestra época era diferente, antes de jugar luego ya calentábamos el partido, lo que hacía que cada partido sea a cara de perro”, agregó.

MUY QUEJONES

Siguiendo con su argumento, Tavarelli indicó que en tiempos pasados se tenía más aguante en cuanto a ese y otros tipos de situaciones.

“Ahora en las canchas se ve cada detalle de lo que pasa, el fútbol se convirtió en un deporte para señoritas, los jugadores se quejan por todo, esto es un deporte de contacto, hoy en día por cualquier cosita ya se tiran los futbolistas, antes no ocurría eso”, señaló.

Volviendo al pasado, recordó cómo se lograba distraer al contrincante en pleno juego.

“Si te cuento las barbaridades que nos decíamos en los córner, ahí en el área pasaba de todo. Antes de cada partido, estudiábamos a los rivales, para saber qué no les gustaba y les atacábamos por ese lado”, rememoró.

Pese a esas artimañas, aseguró que los de acá eran nenes de pecho comparados con los extranjeros.

CON ALFILER Y TODO

“En partidos internacionales la cuestión era peor, los defensores tenían alfileres escondidos y con eso te pinchaban, algunos incluso dejaban crecer sus uñas para lastimar al rival, los partidos eran verdaderas batallas, campales”, contó.

Todo esto sucedía bajo el manto del “bien común” que se buscaba. “La tecnología de hoy en día mató la viveza criolla”, concluyó.

PROBLEMAS CON LAPA

Las trampitas también a veces traían unos problemas en la casa.

“Vos volvías de los partidos de Copa con arañazos en la espalda, en el cuello, muchas veces nuestras señoras no es que nos creían que eso realmente eran cosas del fútbol, pero con el tiempo se acostumbraban”, remató el Mono.

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