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Disputa por la herencia de un empresario millonario

Murió de covid, recién enterrado, se reclamó su mansión. La expareja quiso entrar a su casa, pero la hija del finado no le permitió.

Yenny Montserrat Giacomini Machaín, de 35 años, apenas se enteró que su exmarido, el ingeniero Eduardo de Souza Cuenca (75) falleció el lunes por algunas complicaciones de salud, al día siguiente fue a intentar recuperar su casa, pero generó una discusión con la hija del finado, quien le negó la entrada.

“Quiero aclarar que yo no me fui a querer quitar la casa a nadie, esa casa es mía. Yo me divorcié de él y me adjudicaron esa casa, y él por maldad quedó a vivir ahí por usufructo vitalicio que significa que recién cuando muera podía entrar yo y es lo que quise hacer, pero siendo sincera, la casa es de mis dos hijos que tuve con él yo reclamo por lo que me corresponde y por mis hijos”, dijo a EXTRA Yenny.

La misma indicó que ella estuvo casada por 12 años con el hombre, pero hace dos años tuvo que salir de la casa porque era víctima de violencia familiar, además el ahora fallecido le había extorsionado por una foto íntima, según explicó la afectada.

“Yo le denuncié a él por violencia, por extorsión y por abuso sexual. Era un depravado y lastimosamente se murió antes de que pague por todo lo que hizo, porque a la Justicia compraba con dinero”, dijo aún muy indignada la ahora viuda.

Respetar el duelo

El incidente se registró el martes a la mañana, en el barrio San Antonio, distrito de Hernandarias, Alto Paraná, tuvo que intervenir la policía y hasta una escribana, quien dijo que se debe de respetar el duelo por lo menos 9 días, desde el entierro para luego reclamar los bienes.

“La gente solo me señala a mí como la que se casó con un viejo por interés y que me quiero aprovechar, pero ese viejo, de pobrecito no tiene nada, fue un infierno vivir con él”, dijo la señora, que esperará los 9 días para luego entrar a su legítima casa.

Se llevaron todo

“La hija ya me dijo que iba a salir, pues apenas yo había dejado la casa, ella se mudó con su marido haragán y ahora vaciaron, ni una cuchara me dejaron y todo lo que yo reclamo es por mis hijos, porque cuando salí de ahí, me quedé en la calle”, explicó.

Vivió un infierno

También recordó que Souza había secuestrado a su hijo mayor. “Él no quiso devolver a mi hijo, yo gané la restitución, pero él no hizo caso a nadie, después de mucho luchar, pude traer de vuelta a mi niño a mi lado, este señor no es lo que aparenta, era violento, extorsionador, la gente habla por hablar, pero no sabe lo que yo pasé a su lado y solo me juzgan”, lamentó. Hay muchos bienes en juego.

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