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Castigados no piensan dar un paso al costado

El asistente Diego Silva, quien ligó 30 partidos de suspensión por el polémico gol fantasma, recordó que hasta su propio hijo le llamó la atención por su macana. Sin embargo, aseguró que no piensa dejar el arbitraje y que en el 2020 retornará cuando todo pase. El árbitro Cristian Aquino también habló sobre el castigo y dijo que hay que aprender de lo ocurrido y ponerle pecho.

Conocido los castigos del cuarteto arbitral que convalidó el gol fantasma en el partido entre Cerro Porteño y San Lorenzo, los jueces crucificados volvieron a hablar luego de la conferencia de prensa que brindaron posterior al escándalo.

El asistente Diego Silva, el que ligó más partidos de suspensión (30), recordó que hasta su propio hijo le llamó la atención por su macana.

“Ese día al llegar a mi casa mi hijo de 6 años me dijo, ‘qué cagada te mandaste papá” confesó el joven línea a la 780 AM.

En todo este tiempo, el hombre del banderín no la pasó nada bien y estuvo repasando, una y otra vez, la jugada que lo condenó.

“Vi miles de veces la repetición, fue una falla desafortunada”, comentó.

A pesar de ser fuertemente machacado por los hinchas y la opinión pública, Silva no quiere retirarse por la puerta de atrás, y por el contrario, intentará recobrar fuerzas para retornar a las canchas en el 2020.

“No pienso para nada dejar el arbitraje, vamos a volver con todo cuando esto pase”, aseguró Diego a la 970 AM.

Pecho a las balas

El pito principal de aquel cotejo, Cristian Aquino, también se refirió a la determinación del Tribunal.

“Una dura sanción la que recibimos, no nos queda otra que asumirlo y aprender de esto, ponerle pecho y seguir remando contra la corriente”, mencionó a Telefuturo.

El réfere sancionado con 20 partidos toma lo sucedido como una especie de gajes del oficio. “La lección de vida que te da el arbitraje es soportar las adversidades”, señaló a la 650 AM.

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