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Bruno Marabel solo invitaba mujeres a la "casa del horror"

La defensa de Alba Armoa contó que el joven la mantenía encerrada. Ayer declararon Alba Armoa y Araceli Sosa, supuestas cómplices.

Pizzas, helados y hamburguesas fueron parte del cortejo de Bruno Marabel quien, como todo un galán de telenovela, llenó de palabras bonitas y atentos tratos a Alba Armoa. Ellos ingresaron a trabajar el mismo día en un local de comidas rápidas en julio pasado. Allí se conocieron.

Para ella, era su primer trabajo y Bruno sería su “primer amor”. Así lo afirmó ayer su abogada, Linda Insfrán. Confianzuda e inocente, la muchacha de apenas 18 años inició una relación con el chico, luego de un romántico paseo por la Costanera de Asunción, el 29 de septiembre.

Lo que ella no sabía era que, un día antes, la casa a donde la llevaba fue escenario de un brutal asesinato. Las víctimas: la esposa de Bruno, Dalma María Rojas; los hijos de esta; Elva Rodas, la madre; Julio Rojas, pareja de Elva. “Lo que le llamó la atención fue lo cambiado que empezó a actuar con ella desde el 3 de octubre”, expresó la abogada.

Según Insfrán, Bruno embaucó a Alba e incluso le dijo que Dalma era su hermana. Desde el 29, Alba y otra compañera de trabajo, Araceli Sosa Díaz, frecuentaron la hoy conocida “casa del horror”. Todos los detalles de su estremecedora relación, Alba contó ayer a la fiscala Esmilda Álvarez.

Como ella hacía doble turno en el trabajo, se quedaba a dormir con Bruno en esa casa, que también era frecuentada por otras personas. De acuerdo a su defensa, él invitaba a todas sus compañeras mujeres. “Los varones no eran invitados a la casa, solo las mujeres del trabajo”, expresó Insfrán.

En poco tiempo, él comenzó a cambiar de actitud y la amenazaba para que no se fuera de la casa. Los primeros días le dejaba una llave falsa para que no escape y solo la dejaba salir con él.

La madre de Alba contó que ni siquiera sospechó lo que pasaba pues, pese a que llamaba todos los días a su hija, ella decía que estaba bien. “Todos los días hablábamos, había sido ya cuando eso Bruno le amenazaba”, dijo.

Cartera de la difunta

Según el abogado de la otra joven imputada, Araceli Sosa, ella quiso ayudar a Bruno a vender algunas cosas, sin saber que eran pertenencias de los fallecidos. Así cometió reducción. Araceli tenía en su poder una cartera que Bruno le regaló, que era de Elba Rodas, mamá de Dalma.

Su papá irá a visitarlo el lunes

Édgar Fiddes, asistente del abogado Cristian Patiño, defensor de Bruno Marabel, contó en contacto con EXTRA que el próximo lunes el padre del chico irá a visitarlo a Emboscada, en compañía de una hermana que habría llegado desde Argentina para verlo. “Le convencí de que se vaya; es su hijo, no puede darle la espalda”, afirmó Fiddes.

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