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Bodeguero no soportó las heridas y falleció

Como en una película de acción, la familia Cáceres se enfrentó a delincuentes que llegaron al local con fines de robo. Don Anastacio se llevó la peor parte y murió, mientras que uno de sus hijos lucha por su vida.

El cansancio de la jornada ya le había ganado la pulseada a Anastacio Cáceres (64), por lo que pidió a su hijo Ángel que lo ayude a cerrar la bodega.

Habían pasado 30 minutos de la medianoche del lunes, cuando comenzaron a meter las cajas de cerveza.

De pronto escucharon el ruido de dos motos y vieron a tres sujetos acercarse al local. Los desconocidos ingresaron simulando ser clientes. “¿Qué van a llevar?”, consultó don Anastacio.

Cuando se dio vuelta uno de ellos ya sacó un arma de fuego y advirtió que se trataba de un asalto. La reacción instintiva de Ángel lo llevó a agarrar una silla, que tiró hacia la humanidad del maleante y este comenzó a rociar de balas el lugar.

Heridos

Cinco de los proyectiles impactaron en el abdomen de don Anastacio, dos en el cuerpo de Ángel, uno de refilón en el cuello y otro cerca del pulmón.

Para ese entonces el escándalo que se armó en la bodega había alertado a vecinos del Km 6 Acaray, de la ciudad de Presidente Franco.

En ese momento, a bordo de otra moto, iba pasando Richard, otro de los hijos de don Anastacio.

Al darse cuenta de lo ocurrido no dudó y aceleró su biciclo, chocando contra uno de los delincuentes. Este desenfundó un arma de fuego y comenzó a disparar: por esas cosas de la vida, Richard salió ileso.

Padre e hijo fueron derivados al Hospital de Trauma de Ciudad del Este, pero don Anastacio no soportó las heridas y falleció ayer a la mañana, en tanto que su hijo Ángel se debate entre la vida y la muerte.

El comisario Jorge López contó que Richard pudo reconocer a uno de los delincuentes: Eladio Galván, alias Tapití. Ayer se realizó un allanamiento en su vivienda pero vecinos dijeron que desapareció. Del resto de la banda nada se sabe.

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